Periodistas en la mira
Los recientes conflictos registrados en Ventilla, en El Alto, y San Julián, en Santa Cruz, no sólo se pueden medir por la cantidad de heridos, camiones varados y carga que no puede circular; sino, también en cuando al deterioro de los valores democráticos y de convivencia pacífica debido a las agresiones que han sufrido los trabajadores de la prensa.
Lo ocurrido en San Julián, el sábado, marca un punto de inflexión para el trabajo periodístico en situaciones de conflicto, cuando los grupos de choque que se enfrentaron con los policías y militares agredieron a los reporteros que realizaban la cobertura hasta destruir sus instrumentos de trabajo y medios de transporte.
El nivel de violencia con el que actuaron los grupos de choque involucrados es una muestra del riesgo que corren hoy los trabajadores de la prensa, indistintamente del medio al que representen. El hacer periodismo de calle y particularmente en los bloqueos hoy en día en el país es una actividad de altísimo riesgo.
Los informes de las organizaciones de defensa de los periodistas ya acumulan decenas de denuncias en este mes de conflictos en Bolivia.
Si repasamos algunas de las denuncias encontraremos las siguiente desde que comenzó el cerco a La Paz y los bloqueos sistemáticos en el resto del país, el pasado 1 de mayo.
“La Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional expresó su ‘profunda preocupación y enérgica condena’ por los hechos registrados el 18 de mayo durante las movilizaciones sociales en La Paz, denunciando una escalada de violencia, vandalismo y agresiones contra trabajadores de la prensa”, registra el portal fmlapaz.bo.
Luego, el 23 de mayo, en Ventilla, un grupo de bloqueadores emboscó, apedreó e incendió un minibús oficial en el que se trasladaban periodistas. Los trabajadores de la prensa lograron escapar con vida antes de que el vehículo fuera consumido por el fuego.
Después, el 6 de junio, en San Julián, en Santa Cruz, “desconocidos con el rostro cubierto asaltaron el vehículo del canal de televisión ATB, amenazaron al conductor con un arma blanca, lo forzaron a transportarlos y posteriormente sustrajeron enseres personales y equipos mientras se desplegaba la operación de desbloqueo de la carretera en el municipio de San Julián, en el departamento de Santa Cruz”, según los registros de prensa.
La Asociación Nacional de la Prensa y 11 organizaciones hicieron un llamado a los actores del conflicto a respetar el trabajo periodístico y exigen que “el periodismo reciba las garantías suficientes de las partes en conflicto para que continúen desarrollando su labor profesional de llevar información noticiosa plural a la población, sin coacción alguna”.



















