Más elecciones a la vista
Bolivia está a un paso de cerrar el proceso de las elecciones generales 2025, incluido el balotaje, y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se alista para encarar un nuevo desafío: la realización de comicios para elegir a las “autoridades políticas departamentales, regionales y municipales.
El proceso se encuentra en fase de planificación y definición del presupuesto, cuya propuesta ya fue remitida al Gobierno.
Se trata de un proceso electoral con dinámica propia, pero con la misma exigencia de transparencia y seguridad que las elecciones nacionales.
“Los procesos electorales de mandato fijo establecidos en la Constitución Política del Estado, serán convocados por el Tribunal Supremo Electoral mediante Resolución de Sala Plena, con una anticipación de por lo menos ciento veinte (120) días a la fecha de realización de la votación (…)”, establece la Ley Nº 026 del Régimen Electoral.
Antes de iniciar la preparación del proceso para las elecciones subnacionales, el TSE advirtió que es imprescindible contar con una ley especial debido a que por lo menos cinco de los nueve departamentos no cuentan con sus estatutos autonómicos.
En ese contexto, el TSE informó que remitió a la Asamblea Legislativa Plurinacional, un proyecto de ley para la realización de esas elecciones, que deben realizarse en marzo de 2026.
¿De qué manera la falta de estatutos puede perjudicar a las elecciones subnacionales? Los departamentos que no cuentan con su Carta Orgánica no tienen los procedimientos para la elección, cantidad y tipo de asambleístas que pueden representar a territorio o a población.
Para continuar en ese camino es vital que se apruebe la ley que evite contratiempos o demoras debido a que el mandato de alcaldes, gobernadores, concejales, asambleístas departamentales y otras autoridades de entidades territoriales autónomas termina en mayo de 2026 y, a partir de entonces, nuevas autoridades elegidas por voto popular deben asumir la conducción de los gobiernos locales.
Al igual que para las elecciones nacionales, gran parte de la población ha depositado su esperanza en la conformación de nuevos gobiernos departamentales y municipales, porque muchas regiones ven que sus problemas no se resuelven.
Hasta ahora el Tribunal Supremo Electoral ha demostrado que está a la altura del momento histórico que vive el país y ha superado con éxito la realización de las elecciones generales.
A pesar de que la sombra del fraude se asomó en la recta final de los comicios, el tribunal demostró ante los observadores nacionales e internacionales, lo mismo que a la ciudadanía toda, que el proceso se desarrolló cumpliendo estándares de transparencia y seguridad.
Sin embargo, las elecciones subnacionales escribirán su propia historia y serán administradas por nuevos vocales, porque los actuales terminan sus mandatos en diciembre.


















