Mercurio, la contaminación silenciosa
Bolivia es uno de los mayores importadores y usuarios de mercurio a escala mundial, revelan varios estudios que identifican la explotación de oro como la principal actividad que utiliza este metal.
Se usa, sobre todo, en minería artesanal aurífera, y se vierte en los ríos, contaminándolos y poniendo en riesgo la salud de la población. Es una amenaza silenciosa que se cierne sobre los habitantes, bosques, suelos y ríos de la Amazonia, donde el control es mínimo o inexistente.
Cada 23 de febrero se celebra el Día del Compromiso Internacional del Control del Mercurio con el fin de sensibilizar a la población y a las autoridades sobre las consecuencias negativas del uso del mercurio en todo el mundo, así como dar a conocer el tratado aprobado por 140 países para hacer frente a esta problemática: el Convenio de Minamata.
El tratado internacional sobre el mercurio fue impulsado para proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones antropogénicas de mercurio.
En Bolivia es necesario reflexionar sobre el uso excesivo del mercurio en la minería ilegal por implica consecuencias políticas, económicas y un problema ambiental.
Además, Bolivia es parte del Convenio de Minamata sobre el Mercurio. Se adhirió en 2013 y lo ratificó mediante la Ley No. 759 del 18 de noviembre de 2015. A través de este acuerdo el país se comprometió a controlar y reducir el uso de este metal, especialmente, en la minería aurífera artesanal e ilegal.
La problemática de la minería se centra sobre todo en el norte de La Paz y el Beni contaminando as cuencas amazónicas debido a que el mercurio utilizado para separar el oro aluvial se echa directamente a los ríos, donde se convierte en metilmercurio, una neurotoxina que viaja desde agua hacia los peces y, finalmente, llega a los alimentos de los indígenas y otros pobladores que consumen el alimento contaminado.
¿Qué impacto tiene el mercurio en la salud? Según un estudio publicado en 2023 en la revista Mongabay y realizado por la Central de Pueblos Indígenas de La Paz indica que “el 74% de la población evaluada supera el límite de niveles de mercurio permitidos en el organismo de las personas establecido por la Organización Mundial de Salud (OMS)”.
El aprovechamiento del oro por parte de las cooperativas y de la minería ilegal requiere de acciones concretas para que se proteja el medio ambiente. El uso del mercurio debe eliminarse porque tiene consecuencias en la salud, principalmente, en el sistema nervioso central. También se requiere ampliar los estudios para conocer el impacto que tiene en la población más expuesta que son los indígenas que viven en la cuenca amazónica de Bolivia.
De qué sirve el crecimiento económico si se envenena a comunidades enteras y se empeña el medio ambiente. Si bien en los últimos meses se han dado señales de un combate de la minería ilegal, se necesita generar mecanismo de control preventivos y a gran escala para frenar la contaminación por mercurio en los ríos de Bolivia.





















