Seis características marcan y hacen única la segunda vuelta electoral
Un largo proceso electoral termina hoy con la segunda vuelta electoral que definirá al nuevo presidente de Bolivia entre los candidatos Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano, PDC) y Jorge Tuto Quiroga (Alianza Libre).
Los dos partidos en pugna electoral tienen como candidatos a la vicepresidencia a Edmand Lara (PDC) y Juan Pablo Velasco (Alianza Libre).
El balotaje de hoy tiene algunas particularidades inéditas que lo convierten en un proceso electoral único en la historia de Bolivia.
Por ejemplo, es la primera vez que se da en el país una segunda vuelta electoral para presidente.
El Movimiento al Socialismo ha perdido hegemonía tras casi 20 años en el poder, ahora la pugna por la presidencia no es entre derecha e izquierda, si no entre matices de una misma ideología.
Otra marca de esta elección, que vale la pena ponderar, es que se desarrolla en un marco democrático que ha caracterizado y respaldado a los procesos electorales desde 1982.
El balotaje también se caracteriza por la irrupción, con más fuerza en esta elección, de la circulación de información falsa sobre los contendientes en las redes sociales, así como la” guerra sucia” .
Primer balotaje
Si bien en las elecciones subnacionales de 2015 y 2021 ya hubo segundas vueltas electorales en comicios para elegir gobernador en varios departamentos de Bolivia, es la primera vez desde la vigencia de la Constitución Política del Estado (CPE) de 2009 que se aplica en una elección presidencial.
En las elecciones de 2014, cuando ya estaba en vigencia la modalidad de segunda vuelta, Evo Morales y el Movimiento Al Socialismo (MAS) ganaron con el 61,36 % seguido de Samuel Doria Medina (Unidad Demócrata) con 24,23 %.
Había una diferencia de algo más del 37% entre uno y otro y no aplicaba la segunda vuelta.
En 2019, tras las denuncias de “fraude” por un lado, y “golpe” por otro, las elecciones de ese año fueron anuladas y asumió la presidencia, en forma transitoria, Jeanine Áñez.
En 2020 Luis Arce ganó en primera vuelta con 55,11 %.
Fin del MAS
El ganador del balotaje de hoy encabezará el primer gobierno no alineado al MAS, el partido que gobernó de forma ininterrumpida desde 2006 bajo el liderazgo de Evo Morales y luego Luis Arce.
Pese a que ni Paz ni Quiroga dicen explícitamente si son de derecha o izquierda,por sus programas de Gobierno los analistas consideran que están lejos de la izquierda y más cerca de planteamientos que pregona el liberalismo.
Con este balotaje concluye el dominio del MAS y empieza otro ciclo político y económico.
En calma
Tanto la primera vuelta, como la campaña en la segunda vuelta electoral, se han desarrollado en el país en un ambiente democrático y sin restricciones o peligro de que el proceso se interrumpa.
Si bien hubo intentos, a través de recursos jurídicos, de interrumpir el proceso electoral, éstos no prosperaron.
Por iniciativa del Tribunal Supremo Electoral, se firmó acuerdos interinstitucionales con otros órganos del Estado y los candidatos para no interrumpir el proceso electoral.
Hubo debates
Una caraterística de gran importancia, tanto en la primera como en la segunda vuelta electoral, fue la realización de debates entre los candidatos para exponer sus propuestas públicamente.
Después de 20 años los debates en este 2025 concitaron la atención masiva del público que siguió las transmisiones tanto en TV como en redes sociales e interactuó a través de comentarios e incluso creando “memes” que fueron difundidos en redes.
En 2005, 2009 y 2014 Evo Morales se negó a participa en los debates y le restó impacto.
En 2025 participaron todos los candidatos.
Guerra sucia
La campaña electoral en 2025 se vio también empañada por una intensa “guerra sucia” entre candidatos.
Los diversos actores electorales han denunciado el uso de perfiles falsos en redes sociales, noticias inventadas, audios falsos y contenidos modificados con inteligencia artificial.
El objetivo principal de esta práctica es atacar al candidato adversario para restarle apoyo popular y, consecuentemente , votos.
También hubo operaciones de financiamiento para promover propaganda negativa, incluso con denominaciones de medios falsos.
Los “vices” en su primera experiencia
Los candidatos a la Vicepresidencia de Bolivia, el expolicía Edmand Lara, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Juan Pablo Velasco, de la alianza Libre, se perfilan como “outsiders’” o figuras ajenas a la política tradicional y participan por primera vez en una contienda electoral.
Esos factores juegan a su favor y les genera réditos entre sus votantes, aunque ambos enfrentan también polémicas y críticas.
Desde que ambos anunciaron su incursión en la política, su idoneidad ha sido cuestionada ante la posibilidad de que, en caso de ganar el balotaje, deban presidir la Asamblea Legislativa Plurinacional, función que la Constitución de 2009 otorga al vicepresidente electo, y articular las decisiones del Ejecutivo y del Legislativo para alcanzar consensos.
Ambos ya han reconocido que no tienen “experiencia” ni son “expertos” en política y que están aprendiendo sobre la marcha.
























