Maltrato animal queda sin castigo; hay 71 denuncias en Cochabamba
El trato cruel a los animales se ha vuelto un grave problema social en Bolivia que ahora se visibiliza más que antes, sin embargo —y pese a la normativa— los casos más terribles quedan en la impunidad.
Activistas e instituciones que se dedican a rescatar mascotas maltratadas, una peor que la otra, aseguran que aún falta que una parte significativa de la población tome conciencia.
La Policía Forestal y de Protección al Medio Ambiente (Pofoma) atendió 1.410 casos de enero a la fecha en Cochabamba, entre maltrato animal, actos crueles, rescate de animales silvestres y biocidios. Cercado es donde se registran más casos de maltrato.
El director de Pofoma, Giuliano Salvatierra, informó que existen 71 denuncias por estos delitos que se están investigando. La Fiscalía procesa 43 casos que pertenecen a la ciudad y otros municipios.
Del total de casos, 16 fueron tipificados como biocidio en el departamento, la mayoría de los denunciados se encuentran en proceso tras aceptar su culpa, además de evidenciar el grado de responsabilidad en dichos casos.
“La mayoría aceptó su culpa y se sometieron a un juicio abreviado, mientras que otros están con detención preventiva y algunos continúan siendo investigados”, indicó Salvatierra.
Ante este panorama y tras la lucha de años de instituciones y activistas, impulsaron la aprobación de una nueva ley para endurecer las penas contra los agresores y proteger a estos animales, sean domésticos o no.
Norma
La Ley 700 para la Defensa de los Animales contra Actos de Crueldad y Maltrato Sanciona con privación de libertad de dos a cinco años a quien matare con ensañamiento o con motivos fútiles a un animal, pero ahora se planteó que los años de castigo sean de 10.
Además, prevé una pena de seis meses a un año a quien ocasione sufrimiento grave y daño a un animal. Esta sanción para el jefe policial es lamentable, ya que no escarmienta a las personas que cometen este delito.
“Lastimosamente, tenemos una sanción muy mínima, y muchas veces estas personas, al aceptar el delito, reciben perdón judicial, ni llegan a tener antecedentes correspondientes”, añadió.
El maltrato animal es de diversa índole: hay denuncias de abandono, falta de auxilio, por tenerlos encadenados, no alimentarlos o dañarlos, y para ser sancionado esto, cada municipio debe tener su propia ley.
El jefe policial resaltó que en Cercado es donde se registran más casos de maltrato animal. El trabajo para identificar estos casos es en coordinación con Zoonosis.
“En muchos municipios no existen personal de Zoonosis y el desconocimiento de la ley, lo que imposibilita el trabajo de la Policía para rescatar a los animales maltratados, ya que no les dan la importancia que corresponde”, expresó.
Algunos casos
“Tenemos el caso registrado el mes de julio donde transportistas que degollaron al animal. Los mismos se acogieron al procedimiento abreviado y les dieron una sanción de tres años”, dijo Salvatierra. Otro caso que mencionó es el de Quillacollo, donde una perra que tenía diez crías recién nacidas fue apuñalada varias veces en plena vía pública.
“Otro caso fue en Sacaba, donde un can fue ahorcado y golpeado”.
Caso Negrita
A mediados de noviembre, una mujer fue aprehendida por dejar sin alimentación a dos perros y un gato. Un can murió de hambre y sed. “Estos animales no habrían tenido ni agua ni alimentación por más de tres semanas”, informó Salvatierra.
Los policías acudieron hasta la vivienda ubicada en la zona Encañada, al sur de Cochabamba para rescatar a los animales tras la denuncia de un vecino.
“Cuando la rescatamos no podía mover ni la colita, no recibía afecto, su cuadro era crítico, pero ahora ya camina, aumentó 800 gramos. Ya recibe su alimentación paulatinamente”, dijo Marañón el médico veterinario de Zoonosis del Cercado.
A la fecha, Negrita recibe tratamiento por los funcionarios de Zoonosis y se busca una familia para que la adopte.
“Brujo” usaba perros para hacer amarres
El 28 de noviembre, voluntarios de la fundación Narices Frías realizaron el rescate de perros y gatos que estaban amarrados, sin alimentos y con signos de desnutrición y maltrato en la comunidad de Paracaya, en el municipio de Punata.
Claudia Martínez, una de las voluntarias del refugio de canes Gamaliel, dijo que se llevaron a los animales que se encontraban en pésimas condiciones porque estaban notoriamente desnutridos.
“Evidenciamos que los animales estaban amarrados, cuando llegamos en horas de la noche. Los perros estaban con frío y se los ve esqueléticos. Los dueños se tornaron agresivos; nosotros recurrimos al Comando Nacional en Punata. Nos sirvieron como escudo para proteger nuestra integridad”, dijo Martínez.
Según Martínez, el “curandero” disecaba a los animales, para luego usar los huesos o el cuerpo de los canes y los gatos en “amarres”.
Operativos por la intendencia
El intendente Enrique Navia lamentó que, nuevamente, los comerciantes vendan a los animales sin tener las condiciones necesarias para esta actividad comercial.
“No es fácil decomisar y llevárselo; tenemos que ver su alimentación, su estadía y darles el espacio que ellos necesitan. Semanalmente, rescatamos entre 36 y 40, y al mes entre 160 y 200 perritos y gatos”, añadió Navia.
Para el Intendente, en la venta clandestina de animales hay tratos crueles y malas condiciones, muchos no cuentan con vacuna antirrábica y todos están en cajones pequeños.
Anunció que junto a Pofoma y Zoonosis se harán controles.
























