Casey Affleck vuelve a sus raíces
Las acciones de Casey Affleck se cotizan más alto que nunca luego de que su aclamada actuación en la cinta de Kenneth Lonergan “Manchester by the Sea” lo convirtiera en una de las caras más conocidas de Hollywood.
El intérprete de 41 años, ganador del Globo de Oro a mejor actor dramático y uno de los favoritos para los Óscar en febrero, podrá ser visto pronto encarnando un papel perturbador en un film independiente, envuelto en una sábana y sin decir palabra durante buena parte de la obra.
“Él y yo hemos sido amigos durante tanto tiempo que a estas alturas es divertido verlo recibir toda esa aclamación”, dijo Lowery a la AFP el domingo, antes del estreno mundial de “A Ghost Story” en el Festival de Cine independiente de Sundance.
“Trabajar con él es como salir con un buen amigo, y ésta no es una típica película que hace un actor de su calibre”, agregó el realizador de 36 años.
Es posible que Affleck no haya pagado el pasaje aéreo para ir a Texas a filmar “A Ghost Story”, pero difícilmente cobró su mejor caché por día.
Con una casa como casi única locación, la película fue grabada secretamente durante dos meses del verano boreal pasado en Dallas, Texas, con un presupuesto irrisorio.
Lowery empezó a trabajar en el film pocos días después de dirigir el millonario remake de Disney “Mi amigo el dragón”.
La cinta, una suerte de pieza hipnótica meditativa, muestra a Affleck y a Rooney Mara juntos por primera vez desde el último éxito independiente de Lowery, el drama “Ain’t Them Bodies Saints” (2013).




















