Belén de Andamarca, la puerta hacia Uyuni
Belén de Andamarca
Belén de Andamarca se deleitó ayer con el paso de los competidores de la séptima etapa La Paz-Uyuni, en un tramo de gran dificultad por las condiciones del terreno y en la misma zona donde hace un par de años se accidentó un vehículo en competencia.
Pero en esta oportunidad, los fanáticos esperaban ver en acción a los mejores competidores del planeta, además de los bolivianos.
Todo empezó las 08:00 en Corque, municipio de Oruro, cuando la Amaury Sport Organisation (ASO) dio la orden de iniciar la especial.
Con una hora exacta cronometrada, el público se regocijó con la llegada hasta Belén de Andamarca de la primera moto, pero principalmente con el arribo de Daniel Nosiglia, el mejor ubicado entre los integrantes del equipo nacional.
Posteriormente, el equipo boliviano hizo su paso por esta región.
La espera fue una recompensa, pero mucho más por la pericia de los motorizados.
Además, a esto se agrega que la de ayer fue una etapa maratón, un verdadero desafío para los pilotos que deberían hacer sus propios arreglos en los vehículos, si el caso lo amerita.
El público aplaudió las maniobras de cada piloto en la zona de saltos, con el piso resbaloso y grandes charcos de agua.
Pegados a la transmisión radial, los espectadores apostados en los extremos de la ruta aguardaron pacientemente a los automóviles, que ingresaron alrededor de las 11:30 por Belén de Andamarca, mientras que los camiones cerraron una jornada llena de adrenalina, velocidad y a todo gas.
Sin duda alguna, una vez más, los camiones fueron el gran espectáculo, con su imponente dimensión, sus características ruedas todo terreno y un motor ruidoso que fueron recibidos con la tricolor boliviana.
Belén de Andamarca dio el adiós a los héroes de la carretera, que una vez más se hicieron presentes en Bolivia y con un objetivo claro: llegar a Córdoba, la meta de la cuadragésima edición.
Con la promesa de un hasta pronto, el altiplano orureño se despidió del Dakar 2018.
Ya desde Uyuni, hoy se correrá la octava etapa al municipio potosino de Tupiza.
5_dep2_lopezzz.jpg

COMPETENCIA
Compartiendo en familia
Familias enteras y desde diferentes lugares llegaron a Belén de Andamarca para presenciar la competición.
Además, algunas personas fueron con sus mascotas hasta la zona de competencia, estableciendo que el Rally Dakar es una actividad que junta a las familias.
Otros se fueron en grupos de amigos, disfrutando al máximo de la carrera.
Apostados desde el cerro o pegados a la cinta amarilla que delimita la zona de espectadores, el público fue testigo de la actividad deportiva que por quinto año consecutivo cautivó a los seguidores del deporte tuerca internacional.
APUNTE
Servicios de emergencia
En el trayecto de Belén de Andamarca, el operativo de seguridad se desplegó no sólo con los efectivos del orden, sino también con brigadas de emergencia en caso de accidentes.
Las ambulancias del municipio de Belén de Andamarca y la de Bomberos se apostaron por diferentes puntos de la ruta, garantizado cualquier servicio de emergencia.
En la ruta de Belén de Andamarca afortunadamente no se tuvo que lamentar ningún accidente ni casos de gravedad.
Una vez más, los servicios de seguridad y emergencia estuvieron atentos y listos para atender cualquier contingencia a lo largo de la etapa La Paz-Uyuni.
5_dep3_lopezzzzzz.jpg

Gran expectativa en el sur por el paso del Dakar
Una vez en suelo uyunense, la atención estará centrada en los municipios de Atocha, Villazón y Tupiza, siendo una vez más protagonistas de la competencia más dura del planeta.
Ya en 2014, la carrera llegó por vez primera a estos municipios e incluyó a Villazón.
En 2017 y 2018, estos volverán a ser protagonistas y desde ahora palpitan la carrera cada vez con más intensidad que antes.
Según lo establecido para hoy, la octava etapa partirá desde Uyuni y atravesará los municipios de Atocha y concluirá en Tupiza, además de pasar por otras comunidades.
Ya para la etapa de mañana, la última en el país, la competición saldrá de Tupiza y dejará el país en Villazón, en un nuevo hasta luego y ante la expectativa de que en 2019 Bolivia sea ratificada en la prueba.
Intenso tráfico tras el final de la séptima etapa
Una vez concluido el paso de los últimos camiones, todos los espectadores que asistieron a la ruta de Belén de Andamarca se fueron por la única vía de salida hacia el cruce de Orinoca, generando un gran caos vehicular, con cientos de movilidades tratando de salir por el mismo lugar.
La vía de salida desde Belén de Andamarca prosigue con la ruta a Orinoca, salida a Corque y Toledo para luego llegar hasta Oruro, antes de proseguir hacia sus siguientes distritos.
Pese al control policial en la salida, todos los motorizados se apresuraron para dejar el altiplano orureño.
La competición seguirá surcando las rutas del altiplano y valles bolivianos hasta mañana, día en el que saldrá de territorio boliviano con la especial 9 entre Tupiza-Salta, antes de llegar a la recta final del certamen internacional en suelo argentino, que finalizará el 20 de enero.
Belén de Andamarca se deleitó ayer con el paso de los competidores de la séptima etapa La Paz-Uyuni, en un tramo de gran dificultad por las condiciones del terreno y en la misma zona donde hace un par de años se accidentó un vehículo en competencia.
Pero en esta oportunidad, los fanáticos esperaban ver en acción a los mejores competidores del planeta, además de los bolivianos.
Todo empezó las 08:00 en Corque, municipio de Oruro, cuando la Amaury Sport Organisation (ASO) dio la orden de iniciar la especial.
Con una hora exacta cronometrada, el público se regocijó con la llegada hasta Belén de Andamarca de la primera moto, pero principalmente con el arribo de Daniel Nosiglia, el mejor ubicado entre los integrantes del equipo nacional.
Posteriormente, el equipo boliviano hizo su paso por esta región.
La espera fue una recompensa, pero mucho más por la pericia de los motorizados.
Además, a esto se agrega que la de ayer fue una etapa maratón, un verdadero desafío para los pilotos que deberían hacer sus propios arreglos en los vehículos, si el caso lo amerita.
El público aplaudió las maniobras de cada piloto en la zona de saltos, con el piso resbaloso y grandes charcos de agua.
Pegados a la transmisión radial, los espectadores apostados en los extremos de la ruta aguardaron pacientemente a los automóviles, que ingresaron alrededor de las 11:30 por Belén de Andamarca, mientras que los camiones cerraron una jornada llena de adrenalina, velocidad y a todo gas.
Sin duda alguna, una vez más, los camiones fueron el gran espectáculo, con su imponente dimensión, sus características ruedas todo terreno y un motor ruidoso que fueron recibidos con la tricolor boliviana.
Belén de Andamarca dio el adiós a los héroes de la carretera, que una vez más se hicieron presentes en Bolivia y con un objetivo claro: llegar a Córdoba, la meta de la cuadragésima edición.
Con la promesa de un hasta pronto, el altiplano orureño se despidió del Dakar 2018.
Ya desde Uyuni, hoy se correrá la octava etapa al municipio potosino de Tupiza.
COMPETENCIA
Compartiendo en familia
Familias enteras y desde diferentes lugares llegaron a Belén de Andamarca para presenciar la competición.
Además, algunas personas fueron con sus mascotas hasta la zona de competencia, estableciendo que el Rally Dakar es una actividad que junta a las familias.
Otros se fueron en grupos de amigos, disfrutando al máximo de la carrera.
Apostados desde el cerro o pegados a la cinta amarilla que delimita la zona de espectadores, el público fue testigo de la actividad deportiva que por quinto año consecutivo cautivó a los seguidores del deporte tuerca internacional.
APUNTE
Servicios de emergencia
En el trayecto de Belén de Andamarca, el operativo de seguridad se desplegó no sólo con los efectivos del orden, sino también con brigadas de emergencia en caso de accidentes.
Las ambulancias del municipio de Belén de Andamarca y la de Bomberos se apostaron por diferentes puntos de la ruta, garantizado cualquier servicio de emergencia.
En la ruta de Belén de Andamarca afortunadamente no se tuvo que lamentar ningún accidente ni casos de gravedad.
Una vez más, los servicios de seguridad y emergencia estuvieron atentos y listos para atender cualquier contingencia a lo largo de la etapa La Paz-Uyuni.
Gran expectativa en el sur por el paso del Dakar
Una vez en suelo uyunense, la atención estará centrada en los municipios de Atocha, Villazón y Tupiza, siendo una vez más protagonistas de la competencia más dura del planeta.
Ya en 2014, la carrera llegó por vez primera a estos municipios e incluyó a Villazón.
En 2017 y 2018, estos volverán a ser protagonistas y desde ahora palpitan la carrera cada vez con más intensidad que antes.
Según lo establecido para hoy, la octava etapa partirá desde Uyuni y atravesará los municipios de Atocha y concluirá en Tupiza, además de pasar por otras comunidades.
Ya para la etapa de mañana, la última en el país, la competición saldrá de Tupiza y dejará el país en Villazón, en un nuevo hasta luego y ante la expectativa de que en 2019 Bolivia sea ratificada en la prueba.
Intenso tráfico tras el final de la séptima etapa
Una vez concluido el paso de los últimos camiones, todos los espectadores que asistieron a la ruta de Belén de Andamarca se fueron por la única vía de salida hacia el cruce de Orinoca, generando un gran caos vehicular, con cientos de movilidades tratando de salir por el mismo lugar.
La vía de salida desde Belén de Andamarca prosigue con la ruta a Orinoca, salida a Corque y Toledo para luego llegar hasta Oruro, antes de proseguir hacia sus siguientes distritos.
Pese al control policial en la salida, todos los motorizados se apresuraron para dejar el altiplano orureño.
La competición seguirá surcando las rutas del altiplano y valles bolivianos hasta mañana, día en el que saldrá de territorio boliviano con la especial 9 entre Tupiza-Salta, antes de llegar a la recta final del certamen internacional en suelo argentino, que finalizará el 20 de enero.





















