Speak: “La tecnología es un producto del cuerpo”
Los artistas argentinos Fabricio Costas, Alejandra Ceriani y Fabian Kesler enseñan a artistas locales a sacar ventaja de todos los recursos tecnológicos para hacer una puesta en escena.
Los participantes realizarán una presentación mañana a las 19:00 en el mARTadero, ubicado en la calle 27 de Agosto esquina Ollantay, con todo lo aprendido en esta actividad gestionada por el Programa de Intervenciones Urbanas.
Asimismo, se pondrá en escena “Speak”, una obra interactiva y multimedia de los artistas argentinos. A través de la danza, música y el arte visual abordarán la temática de la comunicación en la modernidad.
Los Tiempos habló con Fabricio Costas, integrante del Laboratorio Interactivo, sobre esta propuesta y sobre el avance de los participantes de los talleres.
—El taller está en la etapa final. ¿Cómo evalúan que está el primer curso para el público que quiere innovar en su propuesta?
—Queremos dejar una semilla para que ellos puedan continuar. Nuestro principal motivo es compartir la tecnología interactiva, que consiste en que todo lo que ocurre a nivel performático tiene una convivencia con la tecnología. Esta relación no es algo estático, sino que todo ocurre a través del cuerpo. Todo el mundo espera estímulo-respuesta, pero aquí hay que jugársela más. Es la conjunción de la triada tecnología-cuerpo-escena. Esto está bueno, pero también genera una problemática.
—¿Por qué se convertiría en problemática?
—Porque a veces falla. Tenemos un colega de Argentina que dice que la tecnología siempre trae problemas, uno piensa que tiene mucha expectativa con la tecnología, pero debería pensar a qué problema nuevo hay que enfrentar o qué cosas hay que solucionar.
—Desde ya hay mucha expectativa de su obra “Speak”. ¿Cómo fue el proceso de la preparación de esta obra interactiva?
—Desde hace 12 años que trabajamos juntos y creemos que estamos en constante evolución. Preparamos una estructura para basarnos no de la manera tradicional, sino como el jazz, de una manera más interactiva entre nuestras artes. Los diálogos con el cuerpo, la música y los videos son de ida y de vuelta.
—Hay corrientes de esta área que critican que la tecnología no se utilice porque podría distraer al espectador. ¿Cómo lidiar con ello?
—Estamos en una era donde la tecnología está inundando todo y, ante esa realidad, tratamos de ser críticos. No tenemos un concepto fijo, trabajos con temáticas como la comunicación o la incomunicación y ahora estamos abordando los sentidos y la inserción de la máquina en lo cotidiano a través de las redes sociales. Estamos todo el tiempo reflexionando y, a veces, limitando nuestra propia performance. En algunas oportunidades, luego de la puesta en escena, nos tomamos un tiempo para explicar al público por qué nos movimos por aquí.
—Según una indagación sobre estas propuestas, las temáticas tenían un común denominador: la reflexión de una sociedad contemporánea. Entonces, ¿esta “corriente” sólo aborda estos asuntos o también puede mutar en otros temáticas?
—No es que nosotros nos planteamos la temática, sino simplemente surge. Hay propuestas en las que sí tocamos la reflexión sobre ello, pero hace poco hicimos sobre la discapacidad auditiva. A veces, se acusa de que este arte se usa para sólo abordar ello, pero creo que las herramientas tecnológicas te dan una infinidad de posibilidades para hablar de otros tópicos.
—¿Cómo saber hasta cuánto usar la tecnología en una puesta en escena?
—Todo parte del cuerpo. La tecnología llega después, cuando el intérprete se conecta con su cuerpo. La tecnología es un producto del cuerpo porque es una manera de profundizar. Nos interesa la tecnología, pero más allá de ser una marioneta de esta herramienta, el cuerpo esté consciente de que está ahí cumpliendo un rol.
"Preparamos una estructura para basarnos en ella no de la manera tradicional, sino como el jazz, que tenga mucha interacción. Los diálogos con el cuerpo, la música y los videos son de ida y de vuelta”. Fabrio Costas. Artista




























