Semblanza. Adolfo Cáceres Romero, un escritor talentoso y generoso
Homero Carvalho Oliva
Durante varios años, recibí por correo algunos de los libros del maestro Adolfo Cáceres Romero y, en otras ocasiones, me los entregaba él personalmente. Adolfo fue un escritor a tiempo completo, fue un grande escritor y generoso ser humano. Adolfo nació en Oruro el 27 de septiembre de 1937. A finales de la década de los cincuenta, se trasladó a la ciudad de Cochabamba con el propósito de estudiar medicina, pero ingresó a la Normal Católica Boliviana para graduarse como Profesor de Literatura y Gramática Española. Emprendió una exitosa carrera literaria y dejó publicados decenas de títulos en los géneros de novela, cuento, antologías e investigación, entre los que se destacan: “La mansión de los elegidos” (1967), “Las víctimas” (1978), “Nueva historia de la literatura boliviana” (1980), “La hora de los ángeles” (1981), “Manual práctico de redacción” (1998), “Poesía quechua del Tawantinsuyu” (2000), “Entre ángeles y golpes” (2001), “La saga del esclavo” (2006), “Octubre Negro” (2007), “El charanguista del Boquerón” (2009) y “La división errante “(2018).
Cuando digo que fue un escritor a tiempo completo es porque, además de sus obras y, en un medio mezquino como el nuestro, Adolfo se preocupaba por sus colegas de oficio escribiendo textos de investigación literaria, uno de ellos denominado “Nueva historia de la literatura boliviana” dividido en varios tomos. El tomo I se refiere a la literaturas aymara, quechua, callawaya y guaraní; el tomo II a la literatura colonial de Bolivia y el tomo III a la literatura de la Independencia y del siglo XIX; pronto saldrá el tomo sobre la literatura boliviana en el siglo XX.
También publicó “El diccionario de la literatura boliviana” y un “Manual práctico de redacción”. Por si fuera poco, publicó las antologías “Poesía boliviana del siglo XX” (Edición bilingüe español-francés), “Poesía quechua en Bolivia” (en quechua, español y francés) y “Poesía quechua del Tawantinsuyo”.
Adolfo obtuvo muchos premios y tantos reconocimientos que sería largo de enumerar. Algunos ejemplos: su cuento “La emboscada” obtuvo el Premio Nacional de Cuento y figura, merecidamente, entre los diez mejores cuentos de Bolivia.
Su libro “La nueva historia de la literatura boliviana” desmiente categóricamente que no haya existido tradición literaria en este espacio llamado Bolivia, error que Cáceres atribuye a algunos críticos que no poseen idoneidad y honestidad intelectual para ocuparse de nuestros autores.
Si bien ahora tenemos críticos formados en universidades, pocos de ellos se ocupan de los autores y de la literatura nacional como lo hizo Adolfo.
“El diccionario de la literatura boliviana” es un tenaz y meticuloso estudio publicado en un libro de 391 páginas.
Adolfo le dedicó años de investigación para obtener los datos biobibliográficos de cada uno de los 595 autores que incluye esta valiosa obra. Autores de cuentos, novelas, poesía, ensayo, historia y drama. Sin embargo, el libro también contiene definiciones y explicaciones acerca de las corrientes, tendencias, formas y escuelas literarias, como por ejemplo el arawi, indigenismo, realismo y otros, como el wanka que es una modalidad teatral motivada por el dolor.
Adolfo también publicó una nueva edición de su “Manual práctico de redacción”, un texto muy útil para escritores, periodistas y público en general. En esta obra está haciendo énfasis en la parte de la sintaxis y el uso de los signos de puntuación, que es el punto flaco de la mayoría de los escritores, inclusive de los académicos de la lengua. Adolfo se graduó como profesor de Gramática Española e hizo un posgrado en Madrid en esa especialidad, en el año 1971. Como anécdota puedo contar que, ese mismo año, asistió al IV Congreso Mundial de Profesores de Español, que se llevó a cabo en Madrid, como delegado por España, porque Hugo Banzer, que había subido al poder ese año, lo había acusado de “escritor proguerrillero” y no podía retornar a Bolivia, por su cuento “La emboscada”.
He tenido la suerte de que este extraordinario escritor e investigasdor haya escrito varios ensayos sobre mis obras y que juntos hayamos compilado una antología de cuentos que reúne a más de cincuenta narradores nacionales.

























