Catalina de dos mundos: la historia del fraude del peso peruano, la primera moneda acuñada en el Virreinato de Perú
La presentación de Catalina de dos mundos, publicada por Planeta, marca un nuevo capítulo en la obra de Juan Claudio Lechín. El escritor boliviano, Premio Nacional de Novela 2004 por La gula del picaflor, vuelve a explorar episodios críticos de la historia latinoamericana desde la ficción. Esta vez, se adentra en el siglo XVII para recrear el proceso de adulteración del peso peruano o real de a ocho, la primera moneda global cuyo prestigio sostenía las finanzas de la corona española.
Ambientada entre América, Europa y Asia, la novela, llena de intriga y suspenso, coloca al actual territorio peruano en el centro del conflicto. La crisis se origina en Potosí, entonces parte del virreinato del Perú, donde se producía la plata que alimentaba la economía mundial.
Catalina, una novicia andaluza encarcelada injustamente; Diego, decidido a cruzar el océano para liberarla; y Rocha, caporal de los falsificadores de la Casa de Moneda, se mueven dentro de una red que alcanza a gobernadores, comerciantes, caciques andinos, banqueros europeos y emisarios imperiales. El fraude altera rutas comerciales y tensiona a la corona en plena guerra con los protestantes, conectando Potosí, Lima, Sevilla, Venecia y Manila.
“En América Latina no conocemos nuestra historia virreinal”, explica Juan Claudio Lechín. “Hemos olvidado que fuimos parte de un imperio y que el real de a ocho era la moneda que circulaba desde China hasta París.” Para el autor, recuperar este episodio —poco atendido en el imaginario regional— ayuda a desmontar visiones distorsionadas del pasado. “Catalina de los Mundos es una contribución a estar libre de esa leyenda negra”, afirma, aludiendo a la campaña histórica que buscó desprestigiar a España.
La investigación detrás del libro inició hace más de dos décadas, pero retomó fuerza durante la pandemia, involucrando documentos en Bolivia, Perú y España. El punto de quiebre ocurrió cuando Lechín encontró en el Archivo General de Indias los juicios contra los falsificadores de Potosí. Sin embargo, los documentos estaban escritos en castellano antiguo, lo que añadió un desafío adicional. “Después de encontrar esa joya me encuentro que no puedo leerla. Otra chamba”, recuerda. Con el apoyo de paleógrafos, obtuvo transcripciones que sumaron más de dos mil folios, material que luego organizó por personajes, fechas y sucesos para estructurar la novela.
Ficción basada en archivo histórico
Aunque el argumento parte de un sustrato histórico sólido, Lechín aclara que la ficción ocupa la mayor parte del relato. “No más de 8% de la novela es estricta historia”, señala. “La gran parte es ficción construida sobre esa base, porque un terreno sólido te permite construir una buena casa.” Esa combinación le permite integrar personajes reales, figuras tomadas de antiguas crónicas y otros completamente creados para la trama.
Para el autor, los vínculos entre el mundo del siglo XVII y la actualidad surgen de manera natural. “La corrupción de aquella época es más o menos parecida a la de hoy. El ser humano sigue siendo el mismo”, reflexiona. Por eso, espera que los lectores encuentren en la novela tanto entretenimiento como una lectura reveladora: “Los y las va a entretener muchísimo, pero además van a aprender ciertas cosas que me he dado muchísimos años en investigar”.
Catalina de dos mundos, donde se cruzan amor, ambición económica, poderes imperiales, falsificación de moneda, platos de época y paisajes que van de Potosí a Venecia, ya está disponible en librerías.
Sobre el autor
Juan Claudio Lechín es un autor boliviano que vive en Lima Fue Premio Nacional de Novela 2004 (La gula del picaflor). Es reconocido por su versatilidad literaria y su capacidad para abordar, desde la ficción y el ensayo, temas de profunda carga histórica, política y humana. A lo largo de su trayectoria, ha publicado novelas, libros de análisis político y crónicas que lo han posicionado como una de las voces más sólidas de la narrativa contemporánea latinoamericana. Su obra se caracteriza por el rigor documental, la construcción compleja de personajes y la exploración de momentos críticos que han marcado el devenir de nuestra región.
Entre sus títulos más destacados, además de La gula del picaflor, están: Las máscaras del fascismo: Castro, Chávez y Morales y Hierba mala nunca muere, una comedia sobre Fidel Castro que estuve tres años en cartelera en Nueva York. Su trabajo ha sido reconocido por su mirada aguda y su capacidad para vincular lo íntimo con lo histórico.
En Catalina de dos mundos, Lechín reafirma su interés por los grandes conflictos del pasado y su impacto en el presente y en la vida diario de los individuos.























