Relumbrón o catalizador acumulativo
El término correcto no es catalizador, es causativo o causación. Causatividad o causación acumulativa suena horrible, a gramática la primera, a jerga económica la segunda y ambas quedan apantalladas por relumbrón y su oropel. O relumbrón o acumulación, nunca se juntan, y la ostentación siempre gana cuando la riqueza no es real, es un espejismo.
Causación acumulativa, son inversiones inteligentes que harán que una economía vaya creciendo en una espiral ascendente. Funciona, también, a la inversa: “Porque al que tiene se le dará y abundará; pero al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará” (San Mateo) (los economistas citan la biblia o la física, es la ley de la inercia). La causación acumulativa no es sólo económica, implica aspectos sociales y culturales; los países desarrollados la eligieron hace tiempo. Los pueblos subdesarrollados son supersticiosos, creen en la magia, no en la racionalidad; la causación acumulativa no tiene opción.
Tener el distribuidor vehicular más grande de Bolivia; “imponentes mega obras”. Las vías de transporte reducen las distancias entre producción y consumo o entre los hombres (con eficiencia económica y al menor costo social). Se evalúan en función a la velocidad, la flexibilidad, la capacidad de flujo, y la “ruptura de carga” (bloqueos, derrumbes). Los distribuidores vehiculares son caros y poco útiles; los cuellos de botella pasan a ser varice. Actividades comerciales, económicas, sociales, culturales y políticas (los hombres se juntan, pero duermen en urbanizaciones y pueblos donde se retiran con gran estruendo, congestionando). Construir puentes y distribuidores, “repensar y mejorar vías de circulación” no reduce la dependencia con el centro, ni disminuye los desplazamientos de las personas, las facilita en algunos nudos. La logística urbana plantea el balance de calidad de vida, desarrollo económico y, accesibilidad (uso de terreno y eficiencia del transporte-infraestructura, regulación, logística, tecnología, y comportamiento). Se requiere el compromiso de administradores ediles y de Gobierno (políticas), y la población (cultura). Ni fuegos artificiales, ni moles de concreto.
“Bolivia el corazón energético de Sudamérica”; eslogan, propaganda. Bolivia como corazón energético de Sudamérica es una sístole sin diástole, una flatulencia de damisela. Se espera generar 10.936 megavatios (MW) en 21 proyectos; con ITAIPU (14.000 MW) el Brasil los supera. Apabullando, según datos del Ministerio de Minas y Energía brasileño, el consumo de energía eléctrica de ese país el 2012 fue de 458,3 teravatios (TW) (mega es prefijo de millón y tera de billón, para apreciar la diferencia se le añade 6 ceros a la derecha). Gas y electricidad, el corazón recibe choques eléctricos del BCB para seguir latiendo; ya se puede contar en miles de millones de dólares de crédito para YPFB y ENDE, años de gracia, bajos intereses a 50 años de plazo. Las empresas estratégicas pueden ser agujeros negros de capital si se quedan sin mercado o los precios siguen bajando. Dentro de medio siglo alguien reclamará; pero “en el largo plazo todos estaremos muertos” (J.M. Keynes). El dinero es ajeno, y un intermediario a.i. puede concentrarse en el destello.
La impresión momentánea es lo importante; la acumulación y el largo plazo son aburridos. El largo plazo, 5 o 10 años, medio siglo, nadie ya recuerda; los documentos tendrán firmas ilegibles sino están esfumadas. Lo impreso duró bastante, lo digital no se sabe. Que se preocupe quien deba hacerlo, mientras tanto fanfarria.
El autor es administrador de empresas.
Columnas de GUSTAVO L. QUIROGA MERCADO



















