El TREP, el límite entre el miedo y la esperanza
Esta noche, a partir de las 20:00, la atención de todo nuestro país estará puesta en los informes que a esa hora comenzará a difundir el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). A partir de esa hora, se debe hacer públicos los resultados de un 80 por ciento de las mesas donde el pueblo boliviano haya expresado su voluntad democrática. Se espera que hasta la medianoche ese porcentaje llegue al 90 por ciento. El resto, que según las previsiones no debe superar el 10 por ciento, quedará pendiente por comprensibles razones técnicas.
Todas nuestras esperanzas sobre el futuro político de nuestro país están puestas en la eficacia y eficiencia con que el TREP cumpla la tarea que le ha sido encomendada. En sus manos está la solidez y consistencia del principal pilar sobre el que se sostiene nuestro sistema democrático. Cualquier duda al respecto tendría consecuencias tan negativas que resulta difícil imaginar.
Entre el miedo y la esperanza, dos sentimientos con los que hoy esperamos el desenlace de la jornada, no es fácil elegir.
A favor del miedo juegan muchos factores. Uno de ellos es que la percepción de que podría haber un fraude en estas elecciones es muy grande. De hecho, algunas encuestas –como las que ha venido publicando Los Tiempos– muestran que más del 60% de los electores piensan que puede darse un fraude electoral; y también un alto porcentaje de los encuestados tienen la percepción de que Evo Morales y el MAS ganarán las elecciones a cualquier precio.
A favor de la esperanza, felizmente, hay también buenas razones. Entre ellas está que una de las decisiones políticas más importantes ocurridas en nuestro país en los últimos meses es la que tomó el Órgano Electoral al haber contratado a la empresa de desarrollo tecnológico Neotec.
Neotec es una compañía que se encargará, como ya lo hizo en el referendo del 21F y también, por ejemplo, en las recientes elecciones primarias, de poner en marcha el TREP.
El TREP tiene tres tareas principales: 1) la transmisión de las actas, 2) el procesamiento de datos y 3) la publicación de los resultados en un sitio web. En la primera etapa, unos 7.000 operadores ingresarán al sistema con una contraseña desde cada recinto de votación y enviarán una fotografía de las actas. En la segunda, la información se almacenará en servidores del TSE y será validada por personal de Neotec. En la tercera etapa se publicarán los datos en una página web.
Esta noche, el futuro de todos los bolivianos se jugará en dos espacios. Uno, el más importante, el que se refleje en las urnas de votación. Y dos, más importante aún, que esos resultados sean dignos de confianza.

















