Terrapuerto, un ejemplo
La nueva Terminal de Buses de Cochabamba, bautizada como Terrapuerto, es un ejemplo que va más allá de lo arquitectónico y lo moderno del servicio que ofrecerá, porque es el resultado de un modelo que combina lo público-privado y se sustenta en una visión del futuro que se quiere para la ciudad más poblada de la región metropolitana.
Su construcción estuvo precedida por tensiones e intentos de paralización debido a que se esperaba que la obra sea ejecutada por alguna instancia estatal. Sin embargo, ninguna institución incorporó entre sus planes estratégicos la construcción de una nueva terminal, que podía representar una fuente de ingresos para la Alcaldía o la Gobernación por el cobro del uso de los andenes y otros servicios.
Otro factor que observaron los urbanistas fue su ubicación, en Albarrancho, cerca de la zona agrícola de Cochabamba, que está en riesgo por el avance de la mancha urbana. Además, por su proximidad a la planta de tratamiento de aguas residuales.
Con todo, la megaobra avanzó y comenzó a construirse en 2022 con una inversión inicial de 25 millones de dólares. El costo final está fijado en más de 30 millones, según lo que se informó en la inauguración, el 12 de septiembre.
La megaobra es un acierto desde todo punto de vista para modernizar el transporte de carga y pasajeros, porque a diferencia de la antigua terminal está diseñada con bodegas para recibir encomiendas. Y más allá de la tecnología que es una característica inseparable de esta obra está su enfoque ecológico al contar con todo un sistema de “cosecha” de agua de lluvia.
No obstante, de sus aspectos positivos hay la necesidad de facilitar el acceso para el ciudadano de a pie que usa el transporte de larga distancia con frecuencia. El traslado hacia Albarrancho implica recorrer una mayor distancia, más tiempo y más costo en pasajes de transporte público o taxis. Aunque hay una línea del tren metropolitano que tendrá una parada en el lugar, este servicio tiene restricciones para llevar equipaje.
Hoy, que la nueva terminal Terrapuerto es una realidad compartimos las palabras del presidente del directorio de Terrapuerto Bolivia Sociedad Anónima, Jaime Veizaga, que dio a Los Tiempos con motivo del aniversario de la gesta libertaria: “Yo quisiera dejar a las siguientes generaciones una Cochabamba más conectada, más integrada y con más oportunidades. Una ciudad que mire hacia adelante, que confíe en su gente y que no tenga miedo de pensar en grande”.
Terrapuerto es un ejemplo de que los grandes sueños se pueden cumplir y esperemos que las autoridades de los municipios vecinos avancen también en la misma dirección y cuenten con terminales modernas; no improvisadas o abandonadas.




















