El rescate de la primera Casa de la Moneda de Potosí
Texto: Daniel Bernardo Oropeza Alba y Juan José Toro
Una acción conjunta entre autoridades y la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP) permitió destrabar la transferencia de la primera Casa de Moneda a la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (Fcbcb) a título gratuito.
El 60 por ciento del inmueble está en manos del Órgano Judicial, que ya anunció su decisión de no objetar la transferencia, mientras que el 40 por ciento restante es ocupado por la Alcaldía de Potosí cuyo titular, Williams Cervantes, dijo que está dispuesto a ceder esa parte mediante una ley que debe ser aprobada por el Concejo Municipal.
Una vez que la Fcbcb tenga todo el edificio en su poder deberá restaurarlo para devolverle su apariencia original y convertirlo en otro repositorio cultural, bajo un concepto predominantemente museístico.
La sucesión de noticias sobre la transferencia sorprendió a muchas personas porque pocos sabían que Potosí no sólo tuvo una sino dos casas de moneda. La segunda comenzó a funcionar en 1773 y en 1940 fue convertida en el museo que es orgullo de Bolivia.
En este artículo resumimos parte de la historia del primer edificio haciendo hincapié en los documentos encontrados sobre la transferencia que la Prefectura de Potosí ejecutó en 1915 a favor de la entonces conocida como Corte Superior de Justicia. Este resumen forma parte de la fundamentación histórica que la SIHP elaboró para el proyecto de ley plurinacional que dispone la transferencia gratuita del inmueble (**).
OBRA DE TOLEDO
La Villa Imperial se convirtió para 1570 en la ciudad más poblada de América. Había crecido a un ritmo vertiginoso. Europeos y originarios construían sus moradas sin respetar criterios de urbanismo, mineros y metalurgistas competían por el registro de parajes y por la fundición de metales en huayrachinas. Toda la producción de plata ya fundida debía pagar tributo en la institución más importante del aparato colonial español, las Cajas Reales, luego las barras recibían un sello que las legitimaba para circular libremente alrededor del mundo.
Para la fabricación de monedas que faciliten el comercio, el rey Felipe II autorizó la creación de una casa de moneda en Lima, la misma que funcionó desde 1568 hasta 1570 con muchas dificultades técnicas como el suministro de materia prima ya que la plata que acuñaba esta ceca era explotada en Potosí y debía viajar alrededor de 2.000 kilómetros para llegar a su destino. Esto determinó que el virrey con una visión industrial de optimizar la explotación de plata y la fabricación de moneda decida clausurar la ceca limeña.
Potosí era el centro de producción y resultó ser también el lugar ideal para la construcción definitiva de una Casa de Moneda. Por disposición del virrey Francisco de Toledo, y en presencia suya, el 8 de diciembre de 1572 se colocaban los cimientos del primer establecimiento, al lado de las Cajas Reales. Esta primera Casa de Moneda fue construida por el importante arquitecto napolitano Jerónimo de Leto en la acera sur este de la plaza principal de la Villa Imperial. Su construcción duró tres años y su costo fue de 8.321 pesos, 1 tomín y 13 granos de plata, según detalla una provisión dada en Arequipa a 27 de septiembre de 1575.
Instalada la Primera Casa de Moneda de Potosí, con las maquinarias y oficiales que habían subido de Lima, comenzó a funcionar de inmediato y desde La Plata, el 20 de diciembre de 1573, (el virrey) “pudo enviar al monarca la muestra de la primera moneda que se ha labrado”. A partir del año siguiente empezó la fabricación de monedas a nivel industrial, las cantidades acuñadas en Potosí durante 1574 fácilmente superaron todas las cantidades acuñadas en Lima durante la vigencia de su casa de moneda inicial.
ANTECEDENTE DOMINIAL DEL EDIFICIO
El edificio patrimonial de la primera Casa de Moneda de Potosí fue construido por cuenta del monarca Felipe II a partir del 8 de diciembre de 1572, durante la vigencia del imperio español, con el estatus jurídico de bienes de la corona. El 6 de agosto de 1825, cuando Bolivia alcanzó su independencia y soberanía, este edificio pasó a formar parte de los bienes públicos del estado con el estatus jurídico de bien de dominio público.
Durante la República de Bolivia, este inmueble se incorporó a los bienes del Estado central y la institución que ejerció su titularidad fue la Prefectura y Comandancia General del Departamento de Potosí. El primer patio de este edificio se convirtió en Aduana Nacional y el segundo patio en Banco Nacional de Rescates. En su interior se acopiaba todo el rescate de metales de oro y plata para la acuñación de moneda. Los centros productores más importantes relacionados con este banco fueron Porco, Colquechaca, San Vicente, Guadalupe, Oruro y, por supuesto, las minas del Cerro Rico. En el caso del oro, había producción escasa en Cotagaita, Amayapampa y Corocoro. Esta actividad de rescate de metales nobles funcionó mientras la segunda Casa de Moneda continuaba acuñando circulante y cuando cerró definitivamente, en 1906, el Banco consiguientemente clausuró sus actividades.
La Aduana desocupó el edificio al necesitar una infraestructura más amplia y a partir de 1873 se destina el primer patio para el funcionamiento de la Corte Superior de Justicia. Los vocales y jueces de la corte ocuparon el predio que ya se encontraba deteriorado por falta de mantenimiento. Por ley expresa de 19 de enero de 1900, el Poder Legislativo autoriza al prefecto de Potosí, titular del derecho propietario de este edificio, a realizar una permuta con el Concejo Municipal de Potosí. Dicha permuta se efectuó en virtud de la escritura pública N° 40 de 12 de agosto de 1915, en virtud de la cual el prefecto José Aguirre Achá, como autoridad legitimada para hacer celebrar el contrato, permuta el segundo patio de la Primera Casa de Moneda a favor del Concejo Municipal a cambio de una habitación que el mismo concejo ocupaba en el primer patio, contigua a las oficinas que ocupaba la Corte Superior de Justicia.
Otro revelador documento inédito consistente es la escritura pública N° 42 de 23 de agosto de 1915, celebrada también entre el prefecto de Potosí y el señor Esteban Kersul como contratista, quienes realizan el contrato de refacción del edificio de la primera Casa de Moneda de Potosí para que funcione como Palacio de Justicia. El monto total de la obra fue estipulada en Bs 46.950,00 los cuales fueron íntegramente pagados por el prefecto de Potosí como titular del derecho propietario. La fuente del financiamiento fue la ley de 19 de diciembre de 1912 que establecía descuento a los salarios de los empleados públicos en favor de la realización de obras de necesidad pública autorizadas por el prefecto del departamento en coordinación con el Concejo Municipal, senadores y diputados. La motivación principal para invertir estos recursos en la refacción del Palacio de Justicia fue su estado de ruina inminente, motivo por el cual se aprobó la remodelación y refacción.
Cabe señalar que de la revisión de las escrituras públicas se concluye definitivamente que el dominio del edificio siempre estuvo a favor de la Prefectura de Potosí, hoy convertida en Gobernación. Sin embargo, en 1995, la Corte Superior Justicia de Potosí presentó una demanda de usucapión decenal para intentar adquirir la propiedad por el paso del tiempo y la pacífica posesión del inmueble. La doctrina del derecho civil es unánime al señalar que los bienes de dominio público son inembargables e imprescriptibles; por tanto, dicha acción de usucapión es improcedente y su sentencia nula de pleno derecho.
escritura_publica_ndeg_40_de_12_de_agosto_de_1915_de_permuta_del_patio_interior_del_palacio_de_justicia_efectuada_por_su_titular_el_prefecto_de_potosi.jpg

























