Carnaval con responsabilidad ante el riesgo de contagio de VIH e ITS
El Carnaval es sinónimo de alegría, cultura y tradición, pero para las autoridades de salud de Cochabamba, también representa la temporada de mayor vulnerabilidad epidemiológica del año. La responsable del programa VIH/SIDA ITS del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Miriam Maldonado, informó que se cerró el 2025 con 682 casos de VIH, y en apenas los primeros días de enero de 2026, ya se contabilizan 58 nuevas notificaciones.
Con la llegada de las entradas folclóricas y las fiestas de “Compadres” y “Comadres”, el Sedes puso en marcha un plan de contingencia multiprogramático con el objetivo de evitar que los excesos de la temporada se traduzcan en un incremento de enfermedades de por vida.
El detonante de las conductas de riesgo
Uno de los puntos en los que más enfatizó Maldonado es la relación directa entre el consumo desmedido de bebidas alcohólicas y la pérdida de la percepción del riesgo, considerando que en el contexto del Carnaval, el estado etílico lleva a muchos jóvenes y adultos a omitir el uso del preservativo o a involucrarse en relaciones sexuales casuales con personas de las que desconocen su estado serológico.
“El llamado a la población es a conocer sus límites. Está bien festejar, pero no podemos permitir que un exceso de unas horas cambie el resto de nuestra vida”, advirtió Maldonado. Asimismo, la experta señaló que el 98 por ciento de los casos de VIH registrados se originan por vía sexual, lo que demuestra que la barrera del preservativo sigue siendo la asignatura pendiente en la educación de la población.
Un Carnaval de concienciación
Según datos brindados por el Sedes, el 17 por ciento de los casos notificados en 2025 corresponden a adolescentes. Para Maldonado, esta cifra es una señal de alarma sobre cómo los menores de edad están iniciando su vida sexual, muchas veces en entornos festivos y sin la información correcta.
“A los adolescentes les pedimos abstinencia”, señaló con firmeza. Asimismo, instó a los padres de familia a no evadir la educación sexual en casa bajo el pretexto de los tabúes. Informar no es fomentar; informar es proteger, subrayó. En este Carnaval, el seguimiento de los padres es vital para asegurar que el retorno a las actividades cotidianas no traiga consigo diagnósticos lamentables.
Las 72 horas que pueden salvar una vida
Un aspecto técnico que la población suele desconocer es la existencia de la Ley 3729. Esta normativa establece el protocolo de tratamiento profiláctico post-exposición. Maldonado aclaró que este tratamiento consiste en la administración de medicamentos que pueden prevenir que el virus se asiente en el organismo tras una situación de riesgo.
Sin embargo, hay una distinción legal y ética importante, ya que este tratamiento está reservado para víctimas de agresión sexual (violación) o accidentes laborales en el sector salud. No aplica para relaciones sexuales consentidas donde las personas simplemente “olvidaron” cuidarse, señaló. “No tenemos capacidad para cubrir cada relación consensuada; la ley es clara y la responsabilidad debe ser individual”, explicó. Aun así, ante cualquier situación de duda tras los días de Carnaval, la recomendación es acudir inmediatamente a un centro de salud para una prueba rápida que descarte infecciones previas.
La tragedia de la transmisión vertical
La responsable del Programa VIH/SIDA reportó 12 casos de niños que nacieron con VIH en 2025. Estos contagios, ocurridos durante el embarazo, el parto o la lactancia, son catalogados por el Sedes como tragedias prevenibles.
“Es doloroso ver que un niño inicie su vida con el virus porque la madre, a veces por inconsciencia o falta de control prenatal, no detectó la enfermedad a tiempo”, lamentó Maldonado. El tratamiento oportuno de la gestante puede reducir casi a cero el riesgo de transmisión al bebé, por lo que el control médico post-Carnaval es vital para aquellas parejas que, en el calor de las fiestas, pudieron haber concebido un hijo.
Estigma y Realidad: Cómo se transmite el virus
El virus se transmite a través de los líquidos corporales de las personas infectadas, como la sangre, la leche materna, el semen y las secreciones vaginales, pero no al dar besos o abrazos ni al compartir alimentos. Otra vía de contagio es de madre a hijo, informa la Organización Mundial de la Salud.
En la saliva, por ejemplo, no hay concentración suficiente del virus para una transmisión, a menos que exista sangre evidente, añadió Maldonado. Por ello, el miedo a compartir espacios sociales con personas seropositivas es infundado y solo contribuye al autoestigma de los pacientes.
“La infección por el VIH se puede tratar y prevenir con un tratamiento antirretrovírico (TAR), pero, si no se trata, puede causar sida, a menudo al cabo de muchos años”, menciona la OMS.
Los síntomas de la infección por el VIH difieren en función de la fase de la enfermedad. El virus se transmite más fácilmente en los primeros meses posteriores a la infección, pero muchas personas no saben que están infectadas hasta fases más avanzadas.
El peligro de las “otras” ITS en las fiestas
Maldonado advirtió que, mientras la atención suele centrarse en el VIH, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) están registrando aumentos considerables y tienen consecuencias devastadoras para la salud reproductiva:
- VPH (Virus del Papiloma Humano): Con cerca de 35.000 casos anuales, es la ITS más común. El Carnaval, con su aumento de encuentros casuales, suele ser un foco de propagación. Algunas cepas son precursoras directas del cáncer de cuello uterino.- Sífilis y Clamidia: Estas infecciones pueden pasar desapercibidas por años (fases latentes). En el caso de la clamidia, es una de las principales causas de infertilidad al obstruir las trompas de Falopio, una realidad que muchas mujeres descubren años después cuando intentan ser madres
- Hepatitis B y C: Maldonado recordó que estas enfermedades son altamente persistentes y el riesgo de transmisión por contacto con fluidos o sangre es incluso mayor que el del VIH.
- El riesgo de la “Píldora de emergencia”: Las autoridades advierten que muchas jóvenes recurren a la pastilla del día después tras una noche de Carnaval. Si bien evita el embarazo, no protege contra ninguna ITS y su uso recurrente altera gravemente el sistema hormonal.
El consejo final de Maldonado es que, si después de las fiestas de Carnaval presentas síntomas como flujo vaginal inusual, erupciones cutáneas, cefaleas persistentes o inflamación de ganglios, no se debe automedicar. Acuda a un centro de salud de primer nivel.



























