Mindfulness para sueños reparadores
Al igual que comer bien y hacer ejercicio, el sueño es un comportamiento fundamental para el bienestar físico, mental y social. Muchas personas, por diferentes situaciones, no logran conciliar el sueño fácilmente, por lo que algunos deben consultar con el médico para que se les recete algún tipo de medicamento que los ayude a solucionar este inconveniente.
En este contexto, expertos resaltan la eficacia del mindfulness como una alternativa natural y gratuita para combatir el insomnio y disfrutar de un descanso reparador.
Cada tercer viernes de marzo, el mundo conmemora el Día Mundial del Sueño, una iniciativa de la Sociedad Mundial del Sueño establecida en 2008. Más allá de aumentar la conciencia sobre los trastornos del sueño, en esta fecha se destaca la importancia vital de un descanso de calidad para la salud física y mental, especialmente en un escenario donde los trastornos del sueño afectan alrededor del 40 por ciento de la población mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿QUÉ ES EL MINDFULNESS?
El mindfulness, según el portal Scielo.org, es una técnica de meditación que implica observar la realidad en el momento presente con plena aceptación. Diversos metaanálisis han explorado su impacto en la calidad del sueño, destacando beneficios significativos, especialmente en adultos.
Según estas investigaciones, aquellos que practicaron mindfulness experimentaron mejoras tanto en la duración como en la calidad del sueño. Además, reportaron menos alteraciones, lograron conciliar el sueño más rápidamente y se despertaron sintiéndose verdaderamente descansados.
Aunque algunas personas confunden el mindfulness con la meditación, se subraya que una meditación efectiva es aquella que lleva al mindfulness. Para aquellos que buscan iniciarse en esta práctica, se ofrecen algunos trucos:
Escaneo corporal: Consiste en observar los pensamientos sin juzgarlos, realizando un escaneo mental y físico.
Conciencia de la respiración: Adopte una posición cómoda en la cama, cierre los ojos y respire profundamente para relajarse. Puede inhalar y exhalar en tiempos específicos para potenciar la relajación.
Leer: Opte por leer un libro en lugar de utilizar dispositivos electrónicos antes de acostarse. Esta actividad puede ayudar a relajarse y promover el sueño.
Evitar las pantallas: Abandone la visualización de pantallas electrónicas al menos 30 minutos antes de dormir, ya que la luz azul puede interferir en la calidad del sueño.
Ananda Ceballos, psicóloga y colaboradora de la aplicación de mindfulness Petit BamBou, destaca que la meditación nocturna es una excelente manera de “anclarse en el momento presente y liberarse del estrés acumulado con calma y lucidez”. Además, subraya que la meditación desencadena la respuesta de relajación, regulada por el sistema nervioso parasimpático, responsable del descanso y la curación.
Aunque estas prácticas requieren voluntad y concentración, los beneficios del mindfulness no solo se reflejan en un mejor sueño, sino también en una mayor estabilidad emocional y física, permitiendo a las personas enfrentar con éxito las situaciones estresantes de la vida. En el Día Mundial del Sueño, la atención se centra en recordar que la clave para un descanso reparador puede encontrarse en la conexión con el momento presente, sin necesidad de recurrir a medicamentos.




















