3 mil comerciantes toman las calles contra vendedores ambulantes
El problema del comercio en Quillacollo se desbordó desde el principio de esta semana, cuando 3 mil vendedores abandonaron sus puestos para protestar asentados en las vías. Exigen a las autoridades poner control sobre la proliferación de vendedores ambulantes.
Las gremiales dejaron sus puestos en el mercado 9 de Diciembre y se instalaron en las vías de tránsito vehicular. El caos se apoderó de las calles, pues la gente se detiene a comprar y no se puede ni caminar por la vía pública.
“Estamos siendo avasallados por los ambulantes que llegan de Oruro, La Paz, Colcapirhua y nos hacen una competencia desleal. Tenemos que terminar botando las verduras, porque no las vendemos (…) Pedimos que se ordene”, señaló una dirigente, Virginia Vargas.
En los últimos años, el comercio ha crecido al punto de convertirse en una bomba de tiempo que estalló en estos días. Se estima que hay 15 mil vendedores acreditados en diferentes sindicatos y federaciones en todo el municipio.
En tanto, el intendente Antonio Garro señaló que el conflicto de los ambulantes fue generado por los propios comerciantes. “Son las mismas federaciones las que han avalado a estos vendedores en carritos. Entonces, están sufriendo por una herida generada por ellos mismos”, manifestó el funcionario.
Agregó que los ambulantes no tendrían por qué perjudicar a los vendedores de verdura, pues sólo se dedican al comercio de ropa. Aunque admite que estas personas han copado las calles de ingreso a los mercados y por este motivo la ama de casa no llega hasta este punto.
Además, mencionó que sólo cuenta con 55 guardias municipales para hacer el control y “no es suficiente”, dijo.
DATOS
Llegan a acuerdo y levantan la medida de presión. Luego de seis horas de reunión entre comerciantes y autoridades, se llegó a un acuerdo de ordenar los mercados, construir nuevas infraestructuras para los vendedores que están como ambulantes y la construcción de baños, entre otras exigencias. Los 3 mil vendedores volverán a sus puestos.
Comercio y transporte son tareas pendientes. El casco viejo de Quillacollo se encuentra en permanente desorden y caos debido a los comerciantes que crecen fuera de la norma y las paradas de transporte en la plaza Bolívar. Ambos aspectos son tareas pendientes que ningún alcalde ha podido mejorar y ordenar en este municipio.




























