Hay intenso tráfico de huevos de tortugas acuáticas en el trópico
El decomiso de 3.500 huevos de “peta” o tortugas acuáticas hace una semana en Puerto Villarroel demuestra que el trópico de Cochabamba es un lugar importante para el tráfico de fauna silvestre, informó la bióloga máster en biodiversidad, Beatriz Nieto.
Además, del trópico el tráfico de huevos de tortuga también se registra en otras regiones como Pando, Beni y Santa Cruz.
Los huevos de las tortugas acuáticas de las especies Podocnemis expansa y Podocnemis unifilis fueron interceptados por la Capitanía de Puerto Villarroel con ayuda de un pescador, biólogos del municipio y la Gobernación.
Beatriz Nieto explicó que las tortugas acuáticas son víctimas de tráfico ilegal de fauna en Bolivia, porque se consume su carne y huevos. En tanto, las crías son utilizadas como mascotas. “Esta situación amenaza la supervivencia de ambas especies”, dijo.
Manifestó que el tráfico de huevos de peta es la principal amenaza que enfrentan las poblaciones naturales de esta especie.
El consumo de huevos forma parte de la alimentación tradicional de muchas comunidades, pero actualmente el saqueo de nidos se produce a escala comercial y el impacto negativo sobre las tortugas es demasiado alto. Por ello, la extracción está penada por la ley en Bolivia.
MÁS DATOS
El daño a las especies
La disminuciónde las poblaciones de tortugas acuáticas amenaza a la biodiversidad y el equilibrio natural de los ríos en los que habitan, puesto que son dispersoras de semillas de varias especies de plantas y hay animales que dependen de ellas para su alimentación.
La principal consecuencia del tráfico ilegal de huevos de peta es la disminución de su población.

























