Hay más personas con ingresos medios, pero más vulnerables
En Bolivia, el 58 por ciento de la población —que equivale a 6,5 millones de personas— tiene ingresos medios, pero están en situación de mayor vulnerabilidad por la calidad de alimentación, empleo y acceso a servicios básicos, según los especialistas en economía.
El pasado fin de semana, el vicepresidente Álvaro García Linera resaltó los logros económicos del Gobierno desde 2006 a la fecha. Entre ellos, aseguró que en Bolivia ya no hay niños que se duerman con hambre.
“La gente ahora puede ir a dormir cenando, que no hay niños que se duermen con hambre”, afirmó.
Por su parte, el especialista en economía José Espinoza indicó que el Instituto Nacional de Estadística (INE) mide el nivel de ingresos sin triangularlos con otros aspectos que definen la economía de una familia.
“La evaluación de la pobreza se tiene que hacer de manera muy tridimensional; no solamente tomando en cuenta los ingresos, que es una parte importante de la pobreza, sino también calidad de vida, servicios básicos, vivienda, empleo y demás”, sostuvo.
Por su parte, el especialista en economía Alberto Bonadona indicó que existe una reducción en la pobreza, pero no por una política estable del Gobierno, sino por los ingresos de las ventas de minería e hidrocarburos.
En ese sentido, Espinoza indicó que las personas con ingresos medios vuelven fácilmente a formar parte del 37 por ciento de gente con ingresos bajos cuando los despiden y que en muchos casos carecen de servicios básicos, sobre todo alcantarillado.
INSTITUCIONES BRINDAN CIFRAS
La Encuesta Nacional de Demografía y Salud (EDSA 2016) indica que en Bolivia la desnutrición crónica en menores de cinco años se redujo del 32,3 por ciento en 2008 al 16 por ciento en 2016. A su vez, la tasa de mortalidad en menores de cinco años disminuyó del 8 por ciento en 2000 al 3,8 por ciento en 2015, según el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (Ifpri).
Los datos de la encuesta nacional desvelan que la tasa de nutrición aguda registró un leve incremento del 1,4 por ciento en 2008 al 1,9 por ciento en 2016,
INFORMES DE ORGANISMOS REBATEN AFIRMACIÓN DEL VICE
REDACCIÓN CENTRAL
Un estudio sobre la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que Bolivia lidera el ranking del hambre en Latinoamérica, con el 19,8 por ciento de su población subalimentada, seguida por Nicaragua (16,2 por ciento) y Guatemala (15,8 por ciento).
En una entrevista con Los Tiempos, el representante de la FAO, Theodor Friedrich, indicó que pese a que hubo mejoras en temas de soberanía alimentaria los últimos años, Bolivia no figura entre los países con hambre cero y aún existe un nivel de subnutrición que afecta a grupos vulnerables.
En el caso de Bolivia, el informe de la FAO señala que es importante analizar cómo ha cambiado la situación alimentaria en los últimos años.
Entre los otros países de la región, Argentina tiene un 3,8 por ciento de subalimentación y Chile tiene un 3,3 por ciento. En tanto, en el mundo, se pasó de 804 millones de personas afectadas por la subalimentación en 2016 a unos 821 millones en 2017.
Otro informe, publicado en 2017 por el Programa Mundial de Alimentos, pone a Bolivia como el único país de Sudamérica en el que el hambre es “moderadamente alta”, ya que tiene cifras por encima del 15 por ciento de su población sufriendo hambre.






















