La Angostura, entre el turismo y el desarrollo
Para todos los que visitan Cochabamba en un fin de semana, una de las mejores opciones para desconectarse de la rutina es la represa de La Angostura, lugar donde el turismo, la gastronomía y su hermoso paisaje hacen de este uno de los lugares preferidos por la gente.
Este es un lugar ideal para poder pasear en un bote o embarcación, disfrutar de los platos elaborados en base a una de las variedades de peces que fueron sembrados en esta laguna o alquilar una de las tantas cabañas construidas para poder compartir junto a la familia un fin de semana con la naturaleza.
En honor a los 200 años de la fundación de la comunidad, el pasado 24 de septiembre, la Asamblea Legislativa declaró a la zona, mediante Ley Departamental, como capital gastronómica y turística de Cochabamba.
Esta laguna, en el municipio de Arbieto, atrae durante la semana a una gran variedad de turistas extranjeros y nacionales.
Historia
Desde 1928, en La Angostura, se realizaron estudios para la construcción de una presa que permita acumular el agua en el sector y que sirva de riego para los sembradíos de Quillacollo, Colcapirhua, Tiquipaya y Cercado, además de beneficiar a los municipios de Arbieto y Tolata.
Según Manuel Rocha, gerente de la Asociación de Usuarios del Sistema de Riego 1 de Angostura, esta presa fue materializada gracias a la cooperación del Gobierno de México, que junto a su similar de Bolivia, concretó el embalse que acumula 50.000.000 de metros cúbicos de agua.
La presa “México” fue una iniciativa del Gobierno de Germán Busch Becerra, quien gobernó el país entre 1937 y 1939. La comisión de ingenieros mexicanos y técnicos bolivianos concluyó la obra entre 1940 y 1948.
Precisamente en el año de su conclusión, el presidente de aquel entonces, Gualberto Villarroel, promulgó la Ley del 9 de enero de 1945, la que establece parámetros de funcionamiento, utilidad y otros aspectos que rigen esta importante obra.
Importancia
Desde su creación, el embalse de esta presa de agua ha alimentado los cultivos de forraje para ganado lechero, abarcando al 80 por ciento del total.
Asimismo, Rocha informó que gran parte del agua que se reúne en la presa de La Angostura se destina a al riego de tubérculos y hortalizas, las que además de abastecer el consumo interno de los productores, alcanzan a cubrir la necesidad de las ciudades y los municipios.
Capacidad
Compuesto por imponentes compuertas de metal, cada una compuesta con tres planchas de 7,50 metros de alto por 8,40 de alto, esta presa requiere de un mantenimiento cada 10 años, debido a que estas láminas comienzan a oxidarse al estar constantemente sumergidas.
Sobre el nivel de agua, en tiempos buenos la altura del caudal llega hasta seis metros, y en tiempos de sequía alcanza a 80 centímetros, cantidad de agua suficiente para garantizar la supervivencia de la población piscícola.


























