Canelas pide honrar pacto para abrir La Angostura
Después de que los pobladores de Arbieto y Tolata impidieron que los regantes desfoguen agua de la represa de La Angostura para cultivar 2.500 hectáreas de maíz y forraje, el gobernador Iván Canelas lamentó que no se haya cumplido el acuerdo para soltar una parte del caudal.
Anunció que dialogará con los comunarios para explicarles el convenio y los riesgos de la presa. “Los niveles son superiores, por lo que se puede desfogar agua para el riego. Vamos a conversar con ellos para que se respete el acuerdo, creo que no habrá mayores problemas”, indicó.
Un grupo de dirigentes de las comunidades de Arbieto y Tolata, en el valle alto, instalaron una vigilia en la represa el domingo para evitar que los regantes abran las compuertas como se había acordado el viernes con los alcaldes en la Gobernación, en base a un acuerdo de 2013.
Hace tres años, los regantes desfogaron las aguas y dejaron 70 centímetros para los peces.
La Federación Departamental Cochabambina de Organizaciones Regantes (Fedecor) llegó el domingo a las 00:00 a La Angostura para abrir las compuertas de la presa, pero los pobladores de la zona, organizados en grupos de 30 personas, se opusieron.
“No vamos a permitir que las compuertas se abran y que salga una sola gota de agua, la comunidad ha crecido y necesitamos agua, ellos sacan el agua en baldecito para sus animales y plantitas, no puede ser que nos sigan vaciando si hay tan poquita el agua, por esa razón las bases han decido no abrir las compuertas”, dijo el dirigente de la OTB Central, Samuel Méndez.
El sector pide la presencia del Gobernador para hablar con las bases. “Lo estamos invitando, él puede venir a hablar con la población, pero no vamos a permitir que se abran las compuertas, eso no se discute”, indicó.
La secretaria de la Madre Tierra, Soledad Delgadillo informó que el Gobernador se reunirá hoy con los representantes de los municipios de Tolata y Arbieto para tratar de llegar a un consenso. “Vamos a agotar el diálogo con regantes y pobladores de la zona, no vamos a usar la fuerza pública, es necesario soltar el agua para riego”, dijo.
El representante de los lancheros, Gumersindo Gabriel, explicó que el lugar operan 18 lanchas pero muchas han dejado de prestar servicio porque las aguas están muy bajas. “Nosotros estamos dispuestos a dejar de operar por un tiempo, que nos regulen como dicen. Pero, no vamos a permitir que las aguas sigan saliendo. Sabemos que los regantes tienen necesidades, pero ellos ya han aprovechado las aguas durante 86 años y nada han hecho por nosotros”, reclamó.
Nivel
El pasado 15 de diciembre, las compuertas de la represa se cerraron por el escaso nivel de agua. El pasado viernes, el gerente de la Asociación de Usuarios del Sistema Nacional de Riego de La Angostura, Manuel Rocha, informó que embalse tenía una altura de 1,70 metros de los 7,5 de su capacidad.
Explicó que en 2013 se firmó un acuerdo con los municipios de Arbieto y Tolata que determina que los regantes dejarían un nivel de 70 centímetros para que los peces puedan sobrevivir hasta la temporada de lluvias.
Aclaró que la presa fue construida con el objetivo de acumular agua para riego y garantizar la seguridad alimentaria de los valles; no para actividades turísticas y usos de lanchas que ponen en riesgo la seguridad de la presa. El estudio realizado por la Gobernación de Cochabamba determinó que las aguas, además, están contaminadas con fósforo y nitrógeno.
ACUERDO Y DEMANDA DE VECINOS DE BASE
Iván Canelas, gobernador de Cochabamba
“Vamos a pedir que se respete el acuerdo”
El compromiso era abrir el lunes las compuertas para que las aguas salgan gradualmente al valle bajo; pero cuando se quiso hacer, un grupo de comunarios y funcionarios de la Alcaldía de Arbieto no lo permitieron. Nos llama la atención, ellos debían coadyuvar a la solución y no alentar el conflicto.
Vamos a pedirles que se cumpla el acuerdo suscrito.
Samuel Méndez, dirigente OTB Central
“No dejaremos salir una gota de agua”
Lo estamos invitando (al Gobernador), él puede venir a hablar con la población, pero no vamos a permitir que se abran las compuertas y que salga una gota de agua, eso no se discute. La gente está muy molesta, todos somos del lugar y es un movimiento de las bases, no de nuestras autoridades. El agua ya está muy poquita, no vamos a dejar que se suelte porque nuestros pozos se están secando.



























