Temer anuncia veto a amnistía para corruptos
Brasilia | Afp
El presidente de Brasil, Michel Temer, se mostró ayer dispuesto a bloquear una eventual amnistía a los miembros del Congreso por actos de corrupción, en un intento por apaciguar una serie de escándalos que amenazan su Gobierno.
Temer respondió así a la indignación desatada desde el jueves, cuando los diputados fueron acusados de querer aprobar una autoamnistía que perdone los delitos de “Caja 2” —donaciones no declaradas ante la justicia electoral—, que suelen usarse para lavar dinero de la corrupción.
Jueces y fiscales denunciaron que esto afectaría seriamente las investigaciones de los desvíos multimillonarios en la estatal Petrobras, el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil.
“Sería imposible para el Presidente de la República aprobar algo de esta naturaleza”, dijo Temer en una conferencia de prensa, inusual en un fin de semana. Sentado junto a los titulares de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, y del Senado, Renan Calheiros, Temer afirmó: “Estamos todos de acuerdo en que no existe la más mínima base (…) para seguir adelante con esta propuesta”.
Varios miembros del Congreso son sospechosos de recibir sobornos en el marco del escándalo de Petrobras. Maia, quien tras la polémica aplazó la votación para el martes, negó tajantemente que los diputados quisieran aprobar una autoamnistía.
Con la declaración de ayer, el Presidente trata de asegurar a los brasileños que combatirá la corrupción que ha salpicado a la élite política y que trabaja para recuperar la economía, la cual espera muestre señales de reactivación en el segundo trimestre de 2017.
Temer, que asumió el poder en agosto tras la destitución de la izquierdista Dilma Rousseff, prometió salvar a Brasil de su peor recesión en décadas, al igual que de los escándalos de corrupción.
El Mandatario dijo que quiere dejar de lado la controversia de la amnistía para que el Congreso se enfoque en la votación de su proyecto para limitar el gasto durante 20 años, la primera de una serie de reformas de austeridad.
“Propondremos reformas para que Brasil salga de la recesión. Vamos a impulsar la industria, los negocios y la agroindustria”, dijo Temer. La Cámara baja ya aprobó la limitación de los gastos y el Senado se dispone a abordar la primera votación el martes.
PROTESTAN CONTRA PLAN DE LIMITAR EL GASTO PÚBLICO
La protesta contra la propuesta de limitar el gasto público y los supuestos intentos de autoamnistía por parte de los legisladores reunió ayer a miles de personas en la céntrica Avenida Paulista —40.000, según los organizadores—, la Policía no brindó cifras.
Ese proyecto “es un ataque al pueblo brasileño, a la salud, a la educación, a la inversión pública en programas sociales”, dijo durante una manifestación en Sao Pualo Guilherme Boulos, coordinador del izquierdista Movimiento de los Trabajadores sin Techo.
Mientras tanto, una nueva tormenta se avecina para la élite política en Brasilia. Decenas de ejecutivos de la constructora Odebrecht —que pagó millonarios sobornos para obtener contratos sobrefacturados con Petrobras— harán importantes confesiones a la Fiscalía a cambio de reducciones de penas y —según la prensa local— podrían implicar hasta unos 150 políticos.
Sería “ingenuo” no estar preocupado por las próximas revelaciones, admitió presidente de Brasil, Michel Temer. “Cuando hablas de unas… 150 personas de la clase política, por supuesto que hay preocupación de naturaleza institucional”, afirmó.


























