Gobierno de Ortega reprime otra ciudad y suma 4 muertos más
Un nuevo ataque de las “fuerzas combinadas” del Gobierno de Nicaragua dejó al menos tres muertos en otra ciudad opositora en a zona norte del país. Además, en Managua, una estudiante brasileña falleció a causa de disparos supuestamente de paramilitares, sumando cuatro nuevas muertes en
una jornada, en medio de la ola de violencia que vive el país y que ha dejado más de 360 decesos en tres meses.
La situación de violencia ha sido condenada a nivel internacional y ayer se sumaron a la censura el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y el referente de la Teología de la Liberación, el exsacerdote brasileño Leonardo Boff. El primero culpó al régimen de Ortega por las muertes y el segundo imploró que “dejen de matar”.
Entre la noche del lunes y madrugada del martes, en un operativo de más de ocho horas, el Ejército nicaragüense ocupó el barrio Sandino, de Jinotega, 163 kilómetros al norte de Managua, conocido como “el Monimbó del norte”, debido a la fuerte resistencia ante el Gobierno de Daniel Ortega.
La diócesis de Jinotega confirmó el ataque del Gobierno, y el sacerdote Carlos Enrique Herrera anunció el ingreso a la zona para conocer la situación.
Éste es el más reciente de los ataques perpetrados por el Gobierno nicaragüense en los últimos tres meses, y que abarcan casi todas las ciudades del Pacífico de Nicaragua, así como del norte, centro, sur a Caribe norte.
Conflicto con Brasil
También el lunes por la noche, la ciudadana brasileña Raynéia Lima, de 32 años y que cursaba el último año de Medicina, recibió disparos cuando se dirigía en vehículo a su residencia en el suroeste de Managua, informó el rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina.
Los hechos ocurrieron en el residencial Lomas de Monserrat, donde —según testigos— paramilitares dispararon contra su automóvil. Lima fue llevada por su novio al hospital, pero las “heridas eran fatales” y falleció en la madrugada, señaló Medina.
El Gobierno de Brasil expresó en un comunicado su “profunda indignación” y condenó la “trágica muerte” de Lima, además de indicar que esta buscando “aclaraciones” del Gobierno de Nicaragua sobre las circunstancias en que se registró el fallecimiento.
También demandó que se hagan los esfuerzos necesarios para identificar y castigar a los responsables del “acto criminal”.
80 liberados
Del otro lado, unas 80 personas fueron liberadas ayer en Masaya con la mediación del alcalde del lugar, el sandinista Orlando Noguera, tras ser detenidas en el marco de las protestas contra el Gobierno la semana pasada.
Los detenidos, en su mayoría jóvenes, firmaron un acuerdo para promover la paz, la convivencia familiar, respetar la libre circulación y atender las orientaciones de la Policía.
MÁS DE 360 MUERTOS
Datos de la CIDH hablan de 280 muertos, pero las organizaciones de derechos humanos elevan la cifra a 360. Tanto la CIDH como Acnudh han responsabilizado al Gobierno de Ortega de graves violaciones de derechos humanos, entre ellas “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias”.
PENCE Y BOFF CONDENAN EL RÉGIMEN DE NICARAGUA
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, dijo ayer que la violencia en Nicaragua “patrocinada por el Estado” es “innegable”. “Más de 350 muertos a manos del régimen. EEUU insta a Ortega a que ponga fin a la violencia YA y celebre elecciones adelantadas”, escribió Pence en Twitter.
En tanto, el exsacerdote brasileño Leonardo Boff, referente de la Teología de la Liberación, urgió a las fuerzas represivas del Gobierno de Nicaragua que “cesen de matar”. “Estoy perplejo de que un Gobierno que condujo la liberación de Nicaragua pueda imitar las prácticas del antiguo dictador” Anastasio Somoza, escribió.



























