España y Francia desmontarán sus confinamientos de forma gradual
Los Gobiernos de España y Francia hicieron conocer ayer que desmontarán su confinamiento de forma gradual hasta finales de junio, pero aplicando todavía estrictas medidas de seguridad para enfrentar al coronavirus.
El Gobierno español anunció ayer el plan para devolver al país a la normalidad tras la pandemia, que se llevará a cabo en cuatro fases, desde mayo y previsiblemente hasta finales de junio, y se aplicará en los distintos territorios según la evolución de la enfermedad.
Con este plan, el Ejecutivo presidido por el socialista Pedro Sánchez quiere reanudar la actividad socioeconómica de España, fuertemente afectada ya por el desempleo tras un largo periodo de confinamiento y duras medidas restrictivas.
Cada fase incluye mayores niveles de apertura en comercios, hostelería y actividades culturales, deportivas y religiosas, explicó en una declaración televisada Sánchez, quien avanzó que los colegios retomarán su actividad por norma general en septiembre. El plan, aprobado ayer por el Consejo de Ministros, parte de una denominada fase 0, y que se aplicará a casi todo el país desde el lunes próximo, y cada territorio podrá avanzar cada dos semanas a la siguiente etapa en función de sus avances en el control de la enfermedad.
Francia
Uno de los países más golpeados por el coronavirus, Francia, reveló ayer un plan progresivo de desconfinamiento, que incluirá la reapertura a partir del 11 de mayo de comercios, excepto los restaurantes y cafés, y el uso obligatorio de mascarillas en los transportes públicos.
“Tendremos que vivir con el virus”, dijo el primer ministro, Edouard Philippe, durante un discurso en el Parlamento en el que detalló el plan de acción del Gobierno para salir gradualmente del confinamiento impuesto a los 67 millones de franceses desde hace seis semanas por la pandemia de la Covid-19.
El desconfinamiento se llevará a cabo de forma “progresiva” para “evitar una segunda ola de contagios”, añadió el premier francés, después de que se constatara una caída desde hace dos semanas del número de pacientes graves.
Desde esa fecha, decretada por el presidente Emmanuel Macron, los franceses podrán volver a “circular libremente” sin el salvoconducto actualmente obligatorio para poder salir a las calles, siempre y cuando se mantengan a menos de 100 kilómetros del domicilio.
La economía, que se derrumbó en el primer trimestre del año, recobrará algo de fuerza con la apertura prevista en dos semanas de todos los comercios, excepto los cafés y restaurantes, para los cuales se tomará una decisión a finales de mayo.
Los niños de hasta 11 años podrán regresar a las escuelas de forma “progresiva” y “voluntaria” para que los padres puedan retomar sus trabajos. Las universidades, en cambio, seguirán cerradas hasta el próximo septiembre.
ALEMANIA CON LIGERO REPUNTE DE CASOS
Alemania registró un ligero repunte en el número de casos de coronavirus, tras levantarse las primeras restricciones en el país, según los datos facilitados ayer por el Instituto Robert Koch (RKI), encargado del seguimiento y evaluación de la pandemia.
La ratio de contagios, que hace dos semanas era de 0,7 y la pasada del 0,9 ha subido a 1, lo que ha dado un giro ascendente a la evolución de la curva.
El presidente del RKI, Lothar Wieler, advirtió que superar esa ratio, se volvería a una propagación exponencial, por lo que renovó su llamamiento a la población a no relajarse y respetar las medidas de seguridad.



























