“Hay batallas que hay que darlas, otras esquivarlas”
A lo lejos se lo ve caminar lentamente por los pasillos del hotel Cochabamba, acompañado de dos paisanos y un agente de seguridad, el expresidente de Uruguay, José (Pepé) Mujica, se dirige a su habitación para luego asistir a la charla que estaba prevista en la Universidad Católica Boliviana (UCB). En medio camino le solicito una entrevista para Los Tiempos, amablemente y por la premura del tiempo me responde: “Hagámoslo rápido, no perdamos el tiempo”.
Habló que la democracia en Bolivia y en países vecinos, en mucha ocasiones es utilizada como un elemento de “satisfacción personal” y de esta manera en lugar de cuidarla es “pervertida”. Rápidamente comenta que tiene 81 años y que está agotado por el viaje pero además que le es dificultoso respirar, sin embargo, dice que quedó maravillado por la naturaleza, sobre todo, del Chapare donde estuvo el jueves.
Los Tiempos.- Usted tiene coincidencias con los mandatarios de los países que están en Unasur, pero ¿también hay diferencias?
José Mujica.- Todos los seres humanos son diferentes, a veces hay coincidencias de preocupaciones. Yo creo que a los que se llama la corriente progresista, esencialmente, luchan por acentuar la distribución de la riqueza y la lucha por la igualdad para nuestras sociedades que son bastante injustas, pero a veces lo hacen con más sucesos y a veces con menos sucesos, porque tampoco se puede repartir con lo que no existe porque siempre debemos pagar en nuestras sociedades organizadas por el capitalismo.
Nuestros sueños también están acortados por la realidad y dentro de eso nos movemos y ahí se expresan las humanas diferencias que podemos tener.
LT.- ¿Podría nombrar alguna de esas diferencias?
JM.- No me gusta desafiar enemigos que no puedo derrotar, prefiero acumular fuerza y esperar, pero puede ser una cuestión de viejo porque hay batallas que conviene darlas y batallas que conviene esquivarlas por el costo que tiene, sobre todo, cuando atrás del costo está el precio que puede pagar gente.
¿Cómo cuáles?
Como ejemplo, yo puedo nacionalizar una empresa y está bien, pero si mi capacidad de hacerla funcionar es inferior y después trabaja menos y produce menos que antes en lugar de ganar perdí y me multipliqué los problemas. Si la voy a nacionalizar tengo que tener la certidumbre y la seguridad de que por lo menos voy a empatar. Se ajusta porque después viene la dificultad de práctica, de repente no tengo la gente con capacidad como para poder dirigirla porque no los he formado y puedo tener gente buenísima pero no alcanza con que sea gente buena y fiel, a veces deben de conocer. Si yo tengo un ataque cardiaco en este momento no preciso un compañero, un hombre de confianza, preciso un cardiólogo. Esas cosas nos pasan.
LT.- Le preguntaron sobre Bolivia y usted habló que debemos cuidar la democracia ¿por qué dijo eso?
PM.- La democracia no es perfecta, nunca está terminada, es perfectible y nuestro deber es trabajar en el horizonte de irla profundizando y acentuándola. A veces, frecuentemente, por ambición, por equivocación, por limitaciones, por contradicciones que hay en la sociedad; en lugar de cuidar a la democracia la pervertimos. O podemos utilizar la democracia como un elemento para nuestra satisfacción personal, porque ahí se expresan las humanas deformaciones por todo esto es un capital la democracia. Todavía no hemos podido inventar una cosa mejor que la democracia.
LT.- ¿Qué pasa con la permanencia en el poder? Lo que pasa en Venezuela, algo de ello en Bolivia y seguro en otros países también
No hay mucha permanencia porque los hombres nos morimos, todos pero me gustan las cosas colectivas. Yo apunto a los partidos, a las corrientes colectivas.
CRÍTICAS A LA CONCENTRACIÓN DE RIQUEZA
Mujica está contra “la política del despilfarro”
El expresidente de Uruguay, José Mujica, habló ayer ante un auditorio lleno de jóvenes y autoridades sobre la crisis del capitalismo, criticó a los países que llevan adelante la política del despilfarro y la desigualdad que al final termina agrediendo la sustentabilidad de la tierra.
En su segundo día de visita a Bolivia, Mujica dio una charla en la Universidad Católica Boliviana (UCB), acompañado del canciller David Choquehuanca y del gobernador Iván Canelas, y después de 45 minutos de alocución todos los participantes se pusieron de pie para aplaudirlo.
“La política de despilfarro, de desigualdad termina naturalmente agrediendo al medio ambiente, agrediendo a la sustentabilidad de la tierra. Yo no creo que la tierra sea tan débil como nos pintan algunos ecologistas. Pienso que la tierra sufre (y) a pesar de todos nuestros desastres nos va a pasar la cuenta y va arreglar las cosas a su modo y no al modo nuestro”, señaló.
Agregó que el progreso tecnológico “no puede tomar como costo cualquier cosa, cualquier herida a la naturaleza, el progreso tecnológico y científico son una bendición siempre y cuando se encuadre dentro los límites, los parámetros de la propia naturaleza para hacerla sustentable en el tiempo. Si somos constructores de civilización tentemos una deuda con las futuras generaciones”.
Sobre la crisis del capitalismo, señaló que no es algo reciente y asegura que el capitalismo tiene edades porque surge como una conciencia puritana, enemiga de la corrupción y enemiga de acumular capital en base al sacrificio para fomentar la inversión. “Hoy estamos en la etapa de la corrupción, nada tiene que ver con los fundadores del capitalismo (...)”, finalizó.
MÁS DESIGUALDAD
José Mujica criticó duramente a los países que destinan millones a la compra de armas dejando al margen la atención de otras necesidades de la población. “Nunca ha habido tanta riqueza, nunca hemos tenido tanto medio, nunca hemos tenido tanta desigualdad. Ochenta y cinco señores tienen lo mismo que 3 mil millones de personas en el mundo. Nunca hemos despilfarrado, dos millones de dólares gastamos por minuto en presupuesto militar en el mundo. Decir no tener recursos es no tener vergüenza”.


























