Venezuela y EEUU ahondan sus diferencias
Venezuela y EEUU vuelven a echar más leña al fuego que quema y sofoca su maltrecha relación bilateral. Con pocas horas de diferencia, ambos países anunciaron la expulsión de cuatro diplomáticos, de sus respectivos países.
La noche del miércoles, el Departamento de Estado estadounidense ordenó a dos diplomáticos venezolanos que abandonen su territorio en 48 horas, en respuesta a la orden de expulsión de Caracas contra los dos principales diplomáticos acreditados en ese país.
Tanto el encargado de Negocios de la embajada venezolana como el cónsul general Adjunto del consulado venezolano en Houston fueron declarados personas non gratas y se les ordenó que abandonaran EEUU en el plazo de dos días.
El martes, el Gobierno de Nicolás Maduro ordenó expulsar de Venezuela al encargado de Negocios estadounidense en Caracas, Todd Robinson, y a su segundo, Brian Naranjo, jefe de la sección política de la embajada.
Maduro anunció las expulsiones luego de ser proclamado oficialmente como el ganador de las elecciones del domingo en Venezuela, nación que está desde hace largo tiempo sumida en una aguda crisis económica y política enfrentando un creciente aislamiento internacional.
Tras esta vorágine de acciones, se comprueba que las relaciones entre ambos países no muestran vistos de mejoras.
La ideología y política antagónicas impuestas por ambas administraciones son más fuertes que las relaciones diplomáticas y de buena convivencia. Lo único que logran es que en las conciencias de sus ciudadanos germinen la desconfianza, rechazo y odio mutuo en momentos donde la humanidad debe desterrar estos males.
Editor de Mundo de Los Tiempos
Columnas de ALFREDO JIMÉNEZ PEREYRA




















