Día del respeto
Nos respetaremos entre todos, respétame un poco, respeta a tu padre, realiza lo mismo con tu prójimo, son las sentencias que nos acompañan desde hace mucho, pero cotidianamente sucede lo contrario.
Hace unos días se celebró el Día del orgullo gay, que conmemora la primera manifestación a favor de los derechos del colectivo LGTBI. Esta festividad cumple 40 años y en algunas capitales del país se hicieron marchas muy aplaudidas por unos y defenestradas por otros.
Llama la atención la aparición, en las redes sociales, de frases que decían (textualmente): “Que mal ejemplo para los niños no deveriamos de permitir k se vayan al marte o a jupiteer hay no les ven nadies”.
Al margen de la pésima ortografía, denota la falta de respeto de esta persona por la diversidad, orientación y preferencia de género existente.
La palabra respeto viene del latín respectus, palabra compuesta por re y spectrum: aparición, derivado de la familia de specere mirar, por lo tanto, respeto sería volver a mirar, no quedarse con la primera mirada que hacemos sobre algo, revisar la primera idea que nos hacemos de algo y volver a mirarlo.
Entonces cabe pedir que quien escribió semejante tontería, vuelva sobre sus pasos y revise lo que dijo. Finalmente lo que sucede en la alcoba de cada quien es, básicamente su problema.
Volver sobre los pasos y revisar ciertas ideas ha dado paso a la creación del Día de respeto a la diversidad cultural, que se celebra cada 12 de octubre en lugar del llamado Día de la raza, creado, entre otras cosas, para alentar a las personas a enfocarse más en las formas en que pueden ser respetuosos con los demás.
La diversidad de culturas refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. Según la Unesco, la diversidad cultural es para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos
Pero no existe un Día del respeto, como tal. Podríamos crearlo y ese día implicaría estar más atentos a los seres queridos, y podría ser usado como un catalizador para tratar a cualquier persona con un enfoque más educado.
No hay reglas que rodeen las formas en que se podría celebrar este día, realmente depende de cada uno, que es el mejor lugar para comenzar. Se podría visitar a un pariente anciano o se podría intentar alentar más los demás.
Por supuesto, el respeto no es algo que solo debería darse una vez al año y es de esperar que un día así inspire a las personas a pensar más sobre cómo tratan a los demás durante todo el año.
La autora es magíster en Comunicación Social y Periodista
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