Amor y gratitud eterna a Bolivia
El amor y la gratitud que embargan a quienes habitamos esta bella tierra es indescriptible. Hemos sido testigos de grandes triunfos y satisfacciones que en más de una oportunidad nos robaron lágrimas de emoción incontrolables y el orgullo de ser bolivianos. En contrapartida, también quedan en la memoria colectiva, las situaciones adversas que empañaron y apesadumbraron inevitablemente el transcurrir histórico del país.
El 6 de agosto de 1825, en honor a la batalla de Junín conquistada por el Libertador Simón Bolívar, el presidente de la Asamblea Deliberante de Chuquisaca, José Mariano Serrano, redactó el Acta de la Independencia del Alto Perú, bajo la forma republicana, por soberanía de sus hijos. El 18 de mayo de 1826 Bolívar firmaría en Lima un decreto de reconocimiento de la independencia de Alto Perú por parte de Perú. Posteriormente, mediante decreto de la asamblea se determinó que el nuevo estado llevaría el nombre de República de Bolívar —hoy Bolivia— en homenaje al libertador, designado padre de la República, además de concederle poder ejecutivo supremo en forma vitalicia con los honores de protector y presidente, pero que finalmente declinaría la aceptación del cargo, designando al general y Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.
Los 194 años de independencia de Bolivia no sólo deben significar la ratificación del amor ferviente y compromiso de unidad y lealtad a los emblemas patrios, la defensa del territorio, sus bienes, recursos y riquezas naturales que ella posee; sino que es mucho más importante pensar en construir juntos un mejor país con oportunidades de desarrollo social, económico, político, cultural; con armonía y bienestar que permita proyectar un futuro promisorio para las nuevas generaciones.
Quizá haciendo eco de las palabras del Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, “aún pediré otro premio a la Nación, el de no destruir la obra de mi creación y mantener por entre todos los peligros la independencia de Bolivia”; sea posible motivar a gobernantes y gobernados a efectuar todos los esfuerzos necesarios para asegurar la unidad del país y la vigencia plena del Estado de derecho.
Docente e investigador de la UMSS
Columnas de SAÚL MARCELO CHINCHE CALIZAYA






















