¿Y ahora qué hacemos?
El deporte en general, y el fútbol en particular, no se abstrae de los conflictos que sacuden a la sociedad boliviana en un escenario donde absolutamente nada justifica la pérdida de vidas humanas. En ese contexto cabe señalar que el fútbol profesional boliviano no ha podido continuar con el desarrollo de su campeonato y se ha visto obligado a suspender cinco fechas.
El torneo Clausura, de acuerdo a convocatoria otorga al campeón la representación de Bolivia 2 a la Copa Libertadores de América. Bolivia 3 y 4 sale de una sumatoria de puntos del anterior torneo (Apertura) y las cuatro representaciones a la Copa Sudamericana, de la misma manera. Para aclarar, Bolívar por ser campeón del Apertura inscribió su nombre como Bolivia 1 a la Libertadores; no puede repetir premio.
Todos los bolivianos deseamos que los conflictos sociales terminen bajo el amparo de la única servidumbre que no mancha el respeto a la ley. Si la trasgredes o haces trampas, siempre derivará en conflictos y malas interpretaciones.
El hecho es que, al postergarse fechas, el tiempo probablemente no permita terminar el campeonato hasta el 31 de diciembre, y ahí radica el problema.
En la mayoría de los casos los contratos de los jugadores fenecen, y en particular de los extranjeros, por el TMS (Sistema de correlación de transferencias de la FIFA). Es aconsejable que se encuentre por consenso alternativas de solución entre todos los actores del fútbol profesional y aficionados.
Siempre en el entendido que los conflictos no se prolonguen, lo más pertinente es que se jueguen las fechas postergadas y así sucesivamente (hasta donde las sábanas alcancen).
Declarar un torneo “desierto” no encaja en el léxico del fútbol, por lo tanto, no se puede aplicar. Terminar un campeonato por razones de fuerza mayor se ajusta a la nomenclatura. Algunas voces se han pronunciado.
Lo importante es que nadie quiera llevar agua a su molino y ante la coyuntura quiera aprovecharse de las circunstancias.
Insisto una vez más, que cualquier determinación que se adopte sea en estricta sujeción a las normas, vale decir convocatorias, reglamentos e incluso jurisprudencia.
El autor es Director de Codebol
Columnas de EDUARDO ARÉVALO TINEO
















