Broma electoral
¿Por qué Eva Copa, como presidente del Senado de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, se empeña tanto en realizar las elecciones generales lo antes posible, muy a pesar de la emergencia sanitaria que atravesamos?
A continuación, proponemos un par de hipótesis que, aun siendo liminares y mutuamente excluyentes, según nuestra propia visión, albergan las probabilidades más elevadas de responder al interrogante con acierto. Al unísono, discutiremos los pros y contras de cada una, en el marco del mencionado propósito y a partir de los indicios y datos disponibles.
1. Eva Copa, sería la encarnación viva de los principios éticos y de la moralidad idónea inherente a la filosofía “comunitarista” (¿el vivir bien?) del MAS. De ese modo, el resguardo de los legítimos derechos soberanos del pueblo –que los posibles afanes prorroguitas del Gobierno transitorio (interpelando a la pandemia como excusa) estarían amenazando– justificaría las consecuencias perniciosas e irreversibles subsecuentes a la realización precipitada de las elecciones generales, al modo del mal menor frente a otro mayor: el secuestro de la democracia.
Una prueba, o manifestación fáctica, de aquella hipotética cualidad suya como sustrato de sus afanes electoralistas a cualquier precio sería la primera ley que impulsó y promulgó estrenando su nuevo cargo político, es decir, la “Ley Antitabaco”, el pasado mes de febrero.
Por supuesto, y como un colega con mayor trayectoria que la mía en la escritura de artículos de opinión, me previno, protestar contra una ley, cuyas consecuencias devendrían intrascendentes como esa, resultaba fútil (una cuestión a la que yo me había entregado con la vehemencia y la voluntad de quienes concurren a la guerra sin otro interés que la obediencia a sus propios mandatos ideológicos). “En dos semanas, la ley antitabaco habrá pasada de moda y caído en el olvido sin ninguna trascendencia práctica”, me dijo, y así fue.
No obstante, aquello no debe compelernos a dejar pasar, sin advertir, las significativas implicaciones simbólicas y políticas que aquella acción suya podría traslucir, apuntando a evidenciar la congruencia incondicional de sus actos políticos respecto a la filosofía “comunitaria” del MAS (¿?). En efecto, en el espíritu de la ley antitabaco, sin duda alguna, palpita la disolución, cuando no, fagocitación, de las libertades del individuo en la comunidad y a nombre del bien común o el interés colectivo (algo totalmente falaz, por cierto).
2. Eva Copa, comprende perfectamente la relación inversa entre las probabilidades de su partido y Evo Morales para volver al poder, y el tiempo transcurrido desde la crisis de octubre de 2019 y subsecuente huida de Evo. Me explico: desde su ascensión al control del Estado, el MAS utilizó sin pudor los recursos públicos como instrumento de sus campañas políticas, no obstante, durante sus primeros años gobernando, aquello poco importaba: gozaba de gran aceptación pública y muy pocos percibían las inconsistencias de su discurso político.
Con el tiempo, el carácter vacuo de sus proclamaciones y enunciados públicos en los hechos y prácticas reales fue surgiendo diáfano, hasta que, finalmente, la nueva Constitución Política del Estado acabó siendo un nuevo salido a la bandera entre los gobernantes y gobernados ¿y entonces?
Bueno, entonces, emerge cruda la realidad: cada nuevo día que pasan sin el poder, implica el consumo de recursos para las campañas políticas que ya no pueden reponer con el mismo ritmo de antes… ¿Será la uno, será la dos?
El autor es economista, llamadecristal@hotmail.com
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