De las elecciones generales a las subnacionales
Un artículo del periódico EL DEBER, de Santa Cruz, revela que se mueve el tablero político y hay acercamientos que sorprenden: “Los resultados de las elecciones nacionales en cada región serán determinantes para ubicar a los favoritos para las elecciones subnacionales... el reacomodo está muy dinámico y la onda expansiva de las elecciones nacionales definirá también el destino de las subnacionales, según coinciden líderes políticos”, señala.
Esto no está ocurriendo sólo en Santa Cruz sino en el sur del país, como es el caso de Tarija donde, en congreso virtual reciente, la agrupación ciudadana UNIR desplazó de la dirigencia principal a Víctor Hugo Zamora, actual Ministro de Hidrocarburos, y lo sustituyó por Óscar Montes, exalcalde de Tarija e incuestionable líder de esa agrupación política. El alejamiento de UNIR de la plataforma de Juntos es notorio y se debe a un cambio de estrategia para atender temas locales y, sobre todo, energéticos que son prioritarios y que lamentablemente fueron descuidados por el MAS y por el actual Gobierno.
En Chuquisaca como en Tarija, el tema prioritario es el hidrocarburífero y el mayor debate se centra en su reactivación y puesta en marcha. Recordemos que los presupuestos financieros de gobernaciones y municipios de ambos departamentos, se basan fundamentalmente en sus regalías hidrocarburíferas que, aunque han disminuido drásticamente, y actualmente son menores a las regalías mineras de Potosí, se tienen esperanzas ciertas de su potencial petrolero que bien manejado administrativamente y técnicamente respaldado pueden constituir la tabla de salvación para los pueblos del sur y para todo Bolivia.
El caso de Cochabamba, como cuarto departamento productor y polo geográfico de desarrollo energético nacional, es diferente ya que siempre se la consideró como refinero y a sus autoridades no les preocupó su potencial hidrocarburífero, sobre todo en petróleo que desde 1991, con el descubrimiento del campo Carrasco, entró a ese club exclusivo de departamentos productores de hidrocarburos. Es más, entre 1963 y 1964 YPFB perforó por primera vez en Cochabamba, en la estructura de Bulo Bulo, descubriendo gas y condensado, pero como estaba alejado de plantas y gasoductos se los dejó en reserva, hasta que, en el mes de noviembre de 1993, YPFB terminó de perforar el pozo Bulo Bulo X3 confirmando la existencia de importantes yacimientos de gas y condensado en una estructura mayor a la de Carrasco. Muchos años perdidos para Cochabamba que se contentó con ser refinero y descuidó su elevado potencial petrolero en estructuras ubicadas a lo largo del límite norte del departamento, con posibilidades ciertas de acumulaciones en toda su extensión.
Si bien, para Santa Cruz las regalías hidrocarburíferas constituyeron la base de su economía diversificada, debemos admitir que la dinámica del desarrollo cruceño se debe a una acumulación cultural, a ensayos de cultivos pioneros y una planificación de una economía cooperativista que ha conducido a identificarle como “Región”, que de acuerdo a Dollfus (1970), es el resultado de un acto de voluntad que requiere de acciones reflexivas, concertadas y continuas. En Santa Cruz, la interacción sociedad/naturaleza ya no es étnico-cultural, como hace un siglo, ahora es técnico- económica ya que la agroindustria y la red de cooperativas crearon la diferencia de ese espacio e hicieron surgir un polo de desarrollo.
En resumen, y para que la onda expansiva de las elecciones generales, pueda definir también el destino de las subnacionales, sobre todo de los departamentos productores de hidrocarburos, es menester que las agrupaciones políticas en carrera electoral, tomen muy en cuenta las prioridades y reivindicaciones locales y departamentales que surgen a través de la relación espacio-sociedad, o sea el ciudadano y sus actividades en esa relación con la naturaleza.
En este momento de crisis nacional deben aparecer respuestas locales-regionales enfocadas a la ampliación del campo de participación del ciudadano como objetivo básico de una nueva Bolivia, inclusiva, descentralizada y susceptible de configurar comunidades de “base territorial” y “voluntad política” que garanticen la participación de todos en la gestión de sus propios intereses. No hay otra varita mágica que la tenacidad de un grupo social empeñado en construir un futuro mejor.
El autor es ingeniero geólogo, jorgemarquezostria@gmail.com
Columnas de JORGE MÁRQUEZ OSTRIA





















