Carta a tío Lucho
De niño fui vetado de visitar la casa de mis tíos en Chilimarca, por ser demasiado travieso (DEMASIADO travieso). Después de un tiempo bastante largo, casualmente coincidí con mi tío un día que se reunía con mi papá. Entonces pensé: “¡ahora o nunca, Lito!” y, buscando levantar el veto comencé con mi alegato, el cual era muy sencillo. Me acerqué al oído de mi tío suavemente y comenté con voz de inocente palomita: “hace tieeeeempo que no voy a Chilimarca… ¿Por qué será que hace tieeeeempo no me llevan a Chilimarca?”. Cuentan que ambos se partían de risa, pero claro, no me lo mostraban. ¡Y yo que iba tan en serio!
Bueno, el resultado fue que no sólo logré levantar el veto, también marqué una de las anécdotas más simpáticas que me unían a mi amado tío y mi amada Chilimarca. El día de su partida no pude encontrar la manera de exteriorizar lo que sentía, era muy fuerte… Es entonces cuando, escuchando lo que la gente hablaba sobre él, pude darme cuenta de que no era necesario. Y simplemente me permití escribirle una carta, saludándolo y firmando como solíamos hablarnos. Y aquí va:
TTTTTío:
Estuve buscando una palabra (al menos una), que pudiera expresar todo lo que me pasa en el pecho. No la pude encontrar. Y no buscaba más que “una” palabra…, no aspiraba a más. Quería UNA. No la encontré.
Intenté que sea en verso
que pudiera transmitirte
la falta que harás, al irte…
No logré sino lo inverso.
Perderme en el universo
de lo etéreo y figurado.
Cada verso, saturado
de colores y de rimas
decía: “¡ni te aproximas!”.
Lo intenté, no ha funcionado.
Es que ¿cómo hablar de tu tamaño, si fuiste tan grande? ¿Cómo mencionarte, si sólo tengo el tiempo humano… que tan poco sabe de eternidad?
Busqué en lo que ya dijeron los sabios y me acordé de Julio Cortázar, que decía que “las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. Maravilloso… como siempre, Julio. Pero aún así, insuficiente.
Seguí buscando en diferentes rincones de Chilimarca, me acordé de cosas, de charlas, de risas, de ejemplos. Vi caras, vi dolor, vi esperanza, sentí abrazos, los di, disfruté del sonido del agua moviéndose entre las piedras, te recordé, imaginé qué me diría tu inmensa sabiduría. Luego, quise abrazarme a las hermosas palabras de Valentina, de Taz, de Pati…, y me sentí diminuto.
Y seguí buscando…
¡Es entonces cuando te vi! Te vi brillando como nunca, hermoso como siempre, te vi sabio, bromista, sonriente… Te vi ahí: en cada palabra de quien hablaba de ti, en cada recuerdo que sembraste, en cada sonrisa de las personas que recordaban alguna ocurrencia tuya, te vi en el milagro que fue reunir a tanta gente en el paraíso (perdón, quise decir Chilimarca), en momentos en los que “reunirse” no es el verbo. En momentos en los que “abrazarse” es una amenaza. Allí te vi…, en cada abrazo que recibí, en el sonido del agua, en los ojos de quienes fueron a acompañarte, en el sacrificio de quienes llegaron “pudiendo sin poder”, en cada recuerdo suyo: “fuimos de la misma generación”, “estuvimos en el mismo colegio”, “fue como un padre”, “fue como un hermano”, “fue un maestro”, “fue ejemplar”, “fue una persona muy grande…”. Te vi en quienes escribieron algo para ti, en quienes llamaron desde muy lejos, te vi en el admirable estoicismo de Pati, en la mezcla de dolor y fortaleza de tía Lizzie, en los abrazos de Bucky, de Vicente, de Valentina, te vi cuando abrazabas cariñoso la fragilidad de Diego.
Te vi en cada una y cada uno de ellos y de todas las demás personas. Y, ¿sabes tío? me quedé en paz. Ya no me hacían falta palabras, ni una, ni dos… ni ninguna. Pues todas las habías sembrado tú con tu inefable existencia…, la que vive y vivirá mucho más allá de esta diminuta partida.
¡GRACIAS! Por todo lo que nos dejas y por ayudarme a encontrar esa palabra al encontrarte. Este tu sobrino te desea un buen y hermoso viaje…
LLLLito.
PS: Cuando nos volvamos a ver, tengo la certeza de que te abrazaré y diré: “hace tieeeeeeeeempo que quería este abrazo”.
El autor es sobrino del recientemente fallecido Luis De la Reza
Columnas de RAÚL YBARNEGARAY ROLLANO



















