Carnaval 2021: sin festejos, ni excesos
Estos son unos carnavales de ambiente totalmente raro, diferente en comparación de los años pasados por la presencia del coronavirus. Muchas actividades de carácter masivo han sido canceladas para evitar el contagio de este mortal virus.
Desde hace varios años, instituciones en salud venían realizando acciones preventivas para que la población en general evite enfermedades como el VIH/Sida, en eventos de carácter masivo, llámese fiestas de carnavales, Urkupiña, fiestas patronales, etc., a través de campañas de promoción y prevención, muy necesarias debido al comportamiento humano, ya que en dichos eventos, donde existen aglomeraciones de personas, aumentan las situaciones de riesgo, pues en estos escenarios existe un desmedido consumo de bebidas alcohólicas, las personas pierden el control de sus actos, dando como consecuencia casos de violencia de género, aumento de las relaciones sexuales casuales y al aumentarse las relaciones sexuales, aumentan los casos de embarazos no deseados en jóvenes y adolescentes, aumento de casos de infecciones de transmisión sexual, siendo la más grave el VIH.
En la gestión pasada, algunas acciones se realizaron parcialmente ya que se tuvo en principio la emergencia por las riadas de Tiquipaya, por lo que se suspendió el Corso de Corsos y después, en marzo, se tuvo otra emergencia mucho más fuerte por la presencia de la Covid-19 en Bolivia. Todas las actividades de carácter masivo fueron canceladas, pese a esta dificultad se logró la socialización de material educativo, sobre todo en el área rural, donde hay muy pocas respuestas en materia de prevención.
Ahora el escenario ha cambiado profundamente debido a la presencia devastadora del coronavirus. Muchos programas, unidades de salud han tenido que readecuar sus actividades tratando de atender también la emergencia por la pandemia, sin descuidar lo que cotidianamente realizan según sus competencias y planes operativos.
De acuerdo a resoluciones del gobierno municipal, todas las actividades de carácter masivo, como las clásicas ferias de comidas, las entradas folklóricas, los corsos de corsos, etc., están suspendidas en estos carnavales para evitar nuevos contagios debido al rebrote de Covid-19, pero no deja de llamar la atención y siguiendo esa frase popular “hecha la ley, hecha la trampa” que las personas se den modos para dar rienda a sus deseos y emociones en este Carnaval, por haber permanecido mucho tiempo encerrados, reprimidos en sus domicilios debido al cumplimiento de las cuarentenas, lo que ha afectado incluso la salud mental de muchos que se han estresado por la presencia de este virus y nos atrevemos a decir que serán como justificativos para incurrir en comportamientos de riesgo.
Frente a la presencia y avance con la segunda ola de la pandemia y la transmisión continua y silenciosa del VIH, es muy importante que la comunidad en general, sobre todo jóvenes y adolescentes, observen comportamientos seguros para la prevención de estas dos pandemias en estas fiestas. Esperemos un Carnaval 2021 sin festejos, ni excesos
El autor es psicólogo y coordinador del programa VIH-Sida del Sedes Cochabamba
Columnas de FREDDY RICARDO ZAMBRANA

















