Arce y sus ministros
Ocho cambios —todos parciales— hubo en el gabinete de ministros del presidente Luis Arce en los tres años y cuatro meses que ejerce la jefatura del Estado. En ese tiempo, 13 autoridades fueron sustituidas en ocho, más de la mitad, de las 17 carteras ministeriales.
Aunque cuatro de esos cambios se produjeron por el involucramiento en hechos de corrupción de los ministros sustituidos, y dos se debieron a otras razones no dolosas, el resto de las modificaciones parece corresponder a una dinámica que no existió en los gobiernos de Evo Morales, pero sí fue frecuente en los anteriores a 2006.
Los cambios en el gabinete de Arce comenzaron a los 22 días de su posesión y ocurrió porque el Ministro de Desarrollo Rural y Tierras contrató a su expareja en un alto cargo y mintió públicamente para disimular sus actos de nepotismo y tráfico de influencias.
Su sustituto también fue destituido, cuatro meses después de su designación, luego de ser detenido cuando recibía 20.000 dólares como anticipo de un soborno de 100.000 para facilitar el saneamiento de un predio.
Los otros dos renunciaron. El primero, de Educación, en noviembre de 2021 imputado por presuntas irregularidades en un proceso de institucionalización para designar autoridades de su área.
El último, de Medio Ambiente y Agua, dimitió el 13 de mayo de 2023 por denuncias de cobro sistemático de sobornos para adjudicar obras, por lo menos 20 millones de bolivianos que habrían sido invertidos en la adquisición de decenas de viviendas. Lo aprehendieron tres días después de su renuncia, acusado por enriquecimiento ilícito.
La mayor parte de los cambios se produjeron en los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras (3), Medio Ambiente y Aguas (2), Minería y Metalurgia (2), Educación (2), y Salud. El resto ocurrió en la Cancillería, Cultura y Planificación del Desarrollo, ministerios que cambiaron de titular una sola vez.
Días después de asumir la presidencia, Arce había manifestado su aspiración a contar con ministros como una “selección nacional” conformada por los mejores bolivianos aptos para cumplir las tareas de manejar de manera conveniente y transparente la administración del Estado.
Ambiciosa pretensión la del Jefe de Estado cuando su margen de decisión está limitado por la presión de las organizaciones sociales afines al oficialismo.
Lo mismo ocurrió en los 24 años de vigencia de la democracia pactada, 1982-2006, cuando el Gobierno recibía presión de partidos que lo sustentaban en el Parlamento.
Ahora, Arce enfrenta la oposición irreductible del ala evista del MAS, tiene una bancada leal sólo en Diputados, su sustento político depende en sustancia de las organizaciones sociales que le son fieles, y estamos a 19 meses de las elecciones generales.



















