Huelga paralizó ayer Argentina en rechazo a la reforma laboral
Argentina amaneció ayer paralizada por una huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central obrera del país, y respaldada por diversos gremios y organizaciones sociales y de izquierda.
El motivo fue el repudio de los sindicatos al proyecto de reforma laboral del presidente Javier Milei, una iniciativa que modificaría radicalmente las condiciones del trabajo y que se debate en la Cámara de Diputados, tras ser aprobada en el Senado.
El impacto de la medida de fuerza tuvo su base en la parálisis del transporte público. Pese a que el Gobierno advirtió con represalias a los trabajadores del sector, los gremios La Fraternidad y la Unión Tranviaria Automotor (UTA) se sumaron a la huelga, dejando sin circulación trenes, subterráneo y la mayoría de las líneas de buses.
Lo mismo ocurrió con los puertos y la aviación. La Cámara de Líneas Aéreas en Argentina informó que más de 400 vuelos fueron cancelados, afectando a más de 64.000 pasajeros.
Los bancos y las escuelas públicas (que se preparan para iniciar el año escolar en marzo) también permanecieron cerrados, mientras que la salud pública solo realizó cirugías de emergencia.
Otros empleados estatales también acataron el paro a pesar de que el Gobierno anticipó que les descontará la jornada, una medida inédita en Argentina.
Aunque muchos comerciantes optaron por abrir sus puertas, se encontraron con calles casi vacías y ventas escasas debido a la medida, a la que se sumaron, además de la CGT, 13 sindicatos gremiales y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA).





















