Elecciones subnacionales
Más de siete millones de votantes están a un mes de acudir nuevamente a las urnas para elegir a las autoridades locales y departamentales que administrarán sus recursos por los próximos cinco años hasta 2031. Se trata de una gran responsabilidad, pero, también de un ejercicio que requiere fortalecer la democracia.
Las elecciones del próximo 22 de marzo serán diferentes a los comicios generales de 2025, porque el electorado debe votar por quienes podrá resolver sus problemas más cotidianos, en su barrio, su municipio y su departamento. Así, el gran desafío es votar por la mejor propuesta y no sólo por un rostro.
Hasta ahora la campaña en Cochabamba se ha caracterizado por mensajes en redes sociales y por la llamada guerra sucia. Los votantes no han visto a los 10 candidatos que buscan la Alcaldía de Cercado, ni escuchado a los 10 postulantes a la Gobernación debatir sus planes de gobierno. Muy pocos han ido hasta las provincias a presentar sus propuestas y conocer, aunque sea un poco, las preocupaciones que tienen los pobladores en esas regiones.
El debate público es un derecho que tienen los votantes para acudir bien informados a las urnas y una obligación de los candidatos que piden el apoyo del electorado.
Este tipo de prácticas democráticas son las que permiten contrastar los planes de los candidatos y conocer qué tipo de municipio se pretende construir en los próximos cinco años.
Además, se trata de conocer qué harán los futuros alcaldes y el gobernador o gobernadora para atender las necesidades de salud, educación, desarrollo económico, servicios básicos, mercados, transporte, y cómo piensan corregir la excesiva la burocracia, la corrupción y la falta de planificación urbana.
Es necesario, tanto más cuando ningún candidato ha planteado qué hará con el servicio de agua potable y cómo conciliará la demanda de pagar este servicio por el consumo y no de acuerdo con categorías como ocurre ahora.
Tampoco sabemos de propuestas sobre el manejo de la basura ni la para modernización y ordenen los mercados.
Hasta ahora la campaña se reduce a presentar listas de buenas ideas e intenciones. Todos los candidatos coinciden en que se debe reciclar e industrializar la basura, ninguno dice cómo, cuándo y dónde.
Los votantes también parecen haber estado enfocados en las celebraciones de la época, pero, el día de la elección está cerca y es importante ejercer un voto responsable que fortalezca la democracia y exigir propuestas reales y que se ajusten al nuevo contexto de las entidades territoriales autónomas que tendrán presupuestos reducidos y enormes responsabilidades para volverlos habitables y con menos pobreza y desigualdad social.
Las elecciones del 22 de marzo tendrían que dotarnos de autoridades municipales y departamentales que lleguen a servir con un plan serio y no a improvisar con resultados que solo agraven los problemas.




















