Al filo de la navaja

Columna
Publicado el 10/05/2026

Quizá la expresión que sirve de título a este breve artículo ejemplifique de mejor manera la profundidad de la disyuntiva política que enfrenta el país. Un momento en que nos sobrepasa la angustia de la transición y la búsqueda agobiante de un punto de inflexión, en la que se enfrentan el pasado y el futuro y que, a su vez, contrapone dos visiones de Estado: una localizada en los ancestrales anaqueles en que el masismo pretendía fundar un Estado, y otra en la avasalladora modernidad tardía que nos envuelve. Bolivia se encuentra, pues, “al filo de la navaja”.

Debemos decidir si reposicionamos los sujetos históricos del populismo, o centramos el poder del Estado y el diseño de sociedad en el ciudadano de la modernidad. Debemos decidir nuevos mecanismos de participación ciudadana, nuevas formas de representación, una nueva institucionalidad democrática donde el ciudadano es el protagonista y artífice de su destino.

El conflicto actual, con toda su profundidad y complejidad, es un dilema al exterior del Estado. Es una disputa entre dos modelos de Estado y de sociedad, y dos formas de administrar el desarrollo del país. No se trata de que las fuerzas “populares” entraron en conflicto con las “fuerzas ciudadano-democráticas”; se trata de la contradicción de dos modelos de Estado y sociedad totalmente diferenciados.

Si Rodrigo Paz logra doblegar las poderosas fuerzas de la tradición popular/populista y desplegar la idea de nación que posee, habrá logrado un salto cualitativo, una verdadera revolución democrático-ciudadana.

La historia de Bolivia nos revela que la transición de una forma específica de organización estatal se experimenta siempre como una sucesión de momentos confusos y con fuertes cargas de violencia real o simbólica.

Lograr el tránsito de un modelo estatal a otro supone, por ello, un resurgir de los actores y la proyección de nuevas lecturas de la realidad íntimamente ligadas a su propia experiencia ciudadana.

El agotamiento del ciclo que hemos denominado el Estado del 52 (ese complejo tramado de factores sociales, culturales y políticos iniciados por la Revolución nacional) ha dejado un vacío que las fuerzas del populismo etnocéntrico intentaron llenar con una narrativa anclada en el pasado que hoy colisiona frontalmente con una sociedad civil que se reconoce, ante todo, como ciudadana.

Una pujante burguesía popular, el avance de un capitalismo igualmente popular, cimentado en más de un 85% de informalidad económica, y una clase media en avance han creado las bases de un cambio paradigmático que hoy, en el conflicto con la COB y otros sectores, muestra las dimensiones del desafío.

Lo que presenciamos no es una simple pugna por la administración del poder, sino el punto culminante del cierre de un ciclo histórico y la emergencia de un nuevo sujeto interpelatorio.

El Movimiento al Socialismo, bajo la égida de Evo Morales, cumplió la misión de concluir las tareas pendientes de la Revolución nacional; sin embargo, al intentar “racializar” el proceso terminó por asfixiar las pulsiones de una modernidad que ya había echado raíces en la subjetividad nacional, desde al menos mediados del siglo pasado.

El conflicto que enfrenta Rodrigo Paz, desde esta perspectiva, simboliza la resistencia de la modernidad al impulso de las fuerzas más retrógradas y fundamentalistas que fue capaz de engendrar el “Estado plurinacional”. Es, en última instancia, la lucha por una "democracia real" que supere la “democracia popular” corporativista que fracasó en los 20 años que usufructuó del poder.

La crisis de representación política que dinamiza los nuevos movimientos sociales indica que las viejas estructuras del populismo y el capitalismo salvaje de hace poco tiempo atrás ya no consiguen escuchar ni responder las demandas de la mayoría de los ciudadanos.

Sus discursos tampoco significan ya mucho para la sociedad actual. Sus rígidas consignas ideológicas caen en saco roto y emergen en su lugar poderosas fuerzas en defensa de su identidad, su patrimonio y sus derechos fundamentales.

El desarrollo de las fuerzas productivas, incluso bajo el modelo neoliberal y el posterior auge extractivista, ha dado curso a la formación de una clase media ascendente y una "burguesía popular" que, aunque posee rasgos étnicos, funciona bajo las leyes del capital y la modernidad.

Estos nuevos sujetos económicos están cada vez más lejos de las pulsiones populares que servían de sustento al discurso oficial del populismo masista; son ciudadanos que valoran el conocimiento, el desarrollo tecnológico y la inserción global y, en consecuencia, el discurso masista centrado en el mito y la ancestralidad ha dejado de engranar con una sociedad civil que se mueve en el horizonte de la democracia ciudadana.

Por otro lado, el debilitamiento de las fuerzas del "campo popular" no es un fenómeno aislado, sino la constatación de que lo "nacional-popular" ha dejado de representar la trama del proceso contemporáneo.

Hoy es más apropiado hablar de un "campo democrático-ciudadano", donde la fuente del poder ya no nace exclusivamente de los sectores más pobres o más ricos, sino de una ciudadanía diversa que reclama el reconocimiento de su individualidad.

La ideología ha sido sustituida por la defensa de la vida cotidiana. Los ciudadanos ya no buscan el trastocamiento radical del orden constitucional, sino la cualificación del orden democrático: mejor democracia y más eficiente.

En este escenario de transición, la disyuntiva es clara: o persistimos en un modelo estatal agotado que instrumentaliza el pasado para justificar el autoritarismo, o avanzamos hacia la construcción de un proyecto estatal que sea la superación definitiva del Estado del 52.

Este nuevo Estado debe ser capaz de organizar el aparato administrativo en función de una visión ciudadana, rescatando la institucionalidad democrática y garantizando que el ciudadano sea el artífice de su propio destino, es decir, redireccionando las políticas públicas.

La superación del orden estatal que plantea Rodrigo Paz debe leerse, por tanto, como el esfuerzo por consolidar una nación que, sin negar sus raíces, se proyecte con firmeza hacia el futuro de la modernidad tardía.

Finalmente, Bolivia se encuentra ante la posibilidad de dar un salto cualitativo; la transición hacia un modelo democrático-ciudadano no es solo un deseo, sino una necesidad histórica para evitar que la nación quede atrapada en el “eterno retorno” de un populismo que ya no tiene respuestas para los desafíos del siglo XXI.

El ciudadano de la modernidad ya no espera que el Estado le otorgue su identidad política; la ejerce en las calles, en las redes y en cada acto de defensa de su libertad y ese será, en el peor de los casos, el último campo de batalla.

 

El autor es sociólogo

Columnas de RENZO ABRUZZESE

03/05/2026
La historia política de las naciones, y particularmente la boliviana, nos ha enseñado que los periodos de transición no son meros intervalos cronológicos,...
16/04/2026
Los eventos recientes, caracterizados por la movilización indígena desde el norte amazónico y la realización de un cabildo inusitadamente concurrido no...
12/04/2026
El agotamiento del modelo estatal que ha regido los destinos de Bolivia desde mediados del siglo pasado parece haber alcanzado un punto de no retorno.
29/03/2026
Los resultados de las elecciones subnacionales dejan claro que el proceso de reconfiguración de las estructuras políticas postmasistas ha ingresado en una...
01/03/2026
La historiografía boliviana no se manifiesta como una secuencia lineal de eventos, sino como una sucesión cíclica de crisis de hegemonía, donde el...

Más en Puntos de Vista

10/07/2026
Ángel Velasco Barron/Ing. agrónomo
10/07/2026
09/07/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
09/07/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
09/07/2026
En Portada
Tras la advertencia de los profesionales de salud y ramas afines de acatar un paro el lunes, el Ministerio de Salud emitió un comunicado en el que señala que...
El presidente del Estado, Rodrigo Paz, inició una serie de reuniones con diferentes parlamentarios con el objetivo de buscar acuerdos y consensos para el envío...

El silencio suele ser el primer síntoma de las dictaduras. Antes de los fusiles, llegan el miedo, la censura y la persecución. Después, el país aprende a...
Lema considera que los asesinatos de Marcelo Quiroga Santa Cruz y de los jóvenes dirigentes del MIR en la calle Harrington representan dos de los momentos más...
El caso de la niña que fue brutalmente flagelada presuntamente por su madrastra en el municipio de Puerto Villarroel encendió las alarmas sobre la violencia...
La oportuna reacción de los bomberos y varios grupos de voluntarios permitió sofocar ayer tres focos de incendios en el Parque Tunari.

Actualidad
Tras la advertencia de los profesionales de salud y ramas afines de acatar un paro el lunes, el Ministerio de Salud...
Efectivos de la Armada Boliviana recuperaron el cuerpo sin vida de Nelson L., quién estaba desaparecido desde el pasado...
El presidente del Estado, Rodrigo Paz, inició una serie de reuniones con diferentes parlamentarios con el objetivo de...
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que un nuevo frente frío ingresará al territorio...

Deportes
El ciclismo y el deporte boliviano están de luto. Edgar Cueto García, considerado una de las máximas figuras del...
Juan Carlos Prado pasa por un gran nivel en el tenis profesional, pues luego de dos victorias consecutivas en los...
Hugo Dellien se consagró campeón por segunda vez en lo que va del año tras una gran remontada que protagonizó este...
Argentina clasificó a las semifinales del Mundial 2026 tras derrotar 3-1 a Suiza en la prórroga en Kansas City, con...

Tendencias
En la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, en el departamento de Pando, una pequeña peta de río llegó...
Cada 7 de julio se conmemora el Día Internacional del Cóndor Andino, una fecha dedicada a promover la conservación de...
La senadora de Libre Carolina Giese denunció el biocidio de un mono araña hembra luego de ser golpeada hasta matarla...

Doble Click
Obras de los reconocidos escritores bolivianos Vilma Tapia, Gabriel Chávez y Homero Carvalho forman parte de la...
En el marco de las Jornadas Escénicas Martadero 2026, este viernes 17 de julio (19:30) se presenta la obra  “Latina...
La música perdió ayer a una de sus voces más reconocibles. Bonnie Tyler, la cantante galesa que conquistó al mundo con...
El éxito que tiene actualmente el filme boliviano “La hija cóndor” en las salas cinematográficas de Suiza espera ser...