Esperanza y alegría tras la lluvia y granizada en Roboré, San Rafael y Puerto Suárez
LA PAZ |
Después que el fuego consumiera casi un millón de hectáreas de bosque en la Chiquitanía boliviana, hoy cayó por fin una lluvia y granizada en las comunidades de Roboré, San Rafael y Puerto Suárez. Bomberos y pobladores festejaron y saltaron de alegría y agradecimiento.
Videos publicados en las redes sociales, muestran la lluvia que se produjo en la Chiquitanía, mientras que la gente festeja al ver caer el aguacero. Sin embargo aún se desconoce con exactitud el área de extensión donde la lluvia habría ayudado a mitigar los fuegos.
El portal Periodismo Somos Todos (PST) informó sobre la caída de una lluvia menuda en la localidad Aguas Calientes que es parte del municipio de Roboré. Las imágenes del video que publicó PST muestra a un grupo de jóvenes bailar y gritar de felicidad. Roboré fue el primer municipio que sufrió grandes pérdidas de bosques, pastizales y cultivos por las quemas descontroladas.
El comunicador de la Alcaldía de Puerto Suárez, Jacinto Sánchez, informó hoy de la caída de una lluvia menuda a la altura del kilómetro 100 hacia la carretera a Puerto Busch. "La lluvia tuvo una extensión de entre 90 a 100 kilómetros y no ayudó mucho a sofocar los fuegos, pero es una gran bendición", aseguró.
También el grupo de Caballería Sexto Castrillo (Defensores del Pantanal) levantó una oración en agradecimiento a Dios por el aguacero. "Señor Dios, yo te pido que nos ayudes, llueve señor, te necesitamos señor", se escucha orar a soldados y voluntarios, según otro video que circula en Twitter.
La comunidad San Rafael también fue bendecida con una granizada, según un video que circula en las redes sociales. El domingo pasado también cayeron lluvias en San Ignacio de Velasco y Quimome. Cada vez se incrementa la esperanza de que llueva más en los lugares de incendio forestal.
El portal web del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que para mañana existe la posibilidad de lluvias desde los cielos chiquitanos.
La Chiquitanía presenta una pérdida de al menos un millón de hectáreas de bosques quemados, ocho familias perdieron completamente sus casas y hay 1.800 familias afectadas, sin mencionar la pérdida de especies de flora y fauna.
























