Exlegisladores del MAS “olvidan” y salen a justificar su versión de golpe
Ayer continuó el desfile de los testigos de los acusadores dentro del denominado caso golpe de Estado II, oportunidad en la que se observó una serie de incongruencias y “olvidos” de los exasambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS), pero con la intención de dejar sentada la versión de que “no hubo vacío de poder” en 2019.
Este proceso es calificado como un show por la oposición con el único fin de dar por sentada la sentencia que ya está definida por el tribunal que depende del MAS.
El proceso se sigue a la expresidenta Jeanine Áñez y a exjefes militares y policiales por los delitos de resoluciones contrarias contra la constitución y las leyes e incumplimiento de deberes. Entre los que dieron su versión como testigos estaban los exasambleístas del MAS Adriana Salvatierra, Susana Rivero, Eva Copa y Omar Aguilar.
Rivero, exdiputada, señaló que “nunca hubo vacío de poder” en noviembre de 2019, después de la renuncia del expresidente Evo Morales, que se autoexilió en México.
“No había vacío de poder en ninguna de las dos cámaras. Adriana Salvatierra y mi persona estábamos en La Paz”, señaló Rivero ante el Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz.
En aquel momento, a la renuncia de Morales se sumaron su vicepresidente Álvaro García Linera, ministros y asambleístas, entre ellos Salvatierra y Rivero, pero que ahora niegan tal hecho.
Mediante el uso de la herramienta Wayback Machine, que sirve para guardar copias de contenidos en la web y así consultar en caso de haber sido borradas, ChequeaBolivia verificó que Rivero difundió una carta de renuncia en su cuenta oficial de Twitter el 10 de noviembre de 2019 a 20:06. “No seré cómplice en un golpe de Estado. Mis principios y mi corazón lo impiden”, señala el contenido del tuit.
El mismo 10 de noviembre de 2019, Salvatierra, en contacto con Unitel, dijo: “Nosotros queremos que está situación pare y resguardando la seguridad de nuestros compañeros, así como Evo y Álvaro, presento mi renuncia al cargo de presidenta del Senado”.
Ayer, en su declaración como testigo, la alcaldesa de El Alto y exsenadora Eva Copa reveló que, en medio del conflicto de 2019, recibió la llamada de Adriana Salvatierra para sugerirle renunciar a su curul.
“No sé si fue una llamada de presión, pero sí he recibido una llamada”, dijo Copa.
El exsenador del MAS Omar Aguilar dijo que “los abogados de la defensa apuntaron a que si había un vacío de poder, dije que no había”,
Los abogados también consultaron si la sesión en la que se “proclamó” Áñez era legal, Aguilar respondió: “No tiene ningún valor legal (...). No hubo ninguna instalación, esos actos son nulos de pleno derecho”.
Salvatierra no quiso dar mayores detalles y señaló que simplemente presentó declaración ante el Órgano Judicial.
Respecto a las reuniones de pacificación con intervención de la Iglesia católica, Rivero restó importancia al diálogo, al sostener que presumiblemente ya se encontraba todo armado.
El presunto golpe es un caso fabricado
El proceso que se desarrolla en la justicia ordinaria penal contra la expresidenta Jeanine Áñez por el denominado caso golpe II fue calificado como un show, porque todo está definido y ya existe una sentencia establecida, señaló el diputado por Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Alarcón.
“En el caso del falso golpe de Estado ya tenemos la percepción clara de que es una condena anticipada, crónica de una condenada anunciada. Ahí no va a haber ninguna sorpresa y están avanzando a velocidad rayo, pasándose por alto todas las formas del debido proceso y todas las garantías y derechos constitucionales”, sostuvo Alarcón en contacto con Panamericana.
Agregó que todo ese proceso penal “es un proceso espurio (ilegal), es un proceso prefabricado, montado para finalidades políticas”.























