Óscar Galdo: "Espléndido momento"
Óscar Galdo Arévalo
Esta es la historia de un equipo de Copa. De un cuadro trabajado y cimentado silenciosamente. Es Wilstermann y su espléndido momento. Es el rojo de los triunfos increíbles. Pasaron y salieron derrotados a su turno Peñarol, Palmeiras, Atlético Tucumán y Atlético Mineiro. Ahora River Plate, y de qué manera, goleado y vapuleado, con un 3-0 de película.
Más allá de los tres bonitos goles a cuál mejor y del dibujo táctico, queremos resaltar tres conceptos básicos que le permiten al Rojo ser efectivo y ganador en el Capriles. Su buena circulación del balón, su precisión para recuperar lo más arriba posible y su decisión para ser punzante cuando recuperan el esférico.
Jamás en su historia de Copa Libertadores de América Wilstermann ganó tantos partidos seguidos, cinco en total. El Rojo se encuentra tan cerca del gran sueño de semifinales eliminando al millonario River, avalado por los tres goles que le convirtió anoche.
Los más moderados jamás imaginaron el 3-0. Los más optimistas cantaron con firmeza un 2-0 o un 3-0. Fueron tres goles de enorme factura labrados con solvencia y una tremenda contundencia del accionar colectivo y la excelente definición de los que hoy están en forma y finos en los instantes de definición.
Los sueños se hacen realidad cuando la fe invade a hinchas, jugadores y cuerpo técnico. Se fortalece el espíritu viendo a centenas de hinchas en la larga espera desde muy temprano por encontrarse con un sector de privilegio en las tribunas, soñando con una victoria del equipo del ‘alma’. Qué hermoso el mosaico de marea humana y globos con los colores rojo y azul. Qué recibimiento el tributado a Wilstermann. Todo un complemento que envalentono a los once que ingresaron.
Una furia roja que salió como un huracán a marcar lo más rápido posible, sin dejar reaccionar a su antagonista. Apariciones por aquí y por allá, con Bergese y Serginho; con Chávez corriendo por todo el sector de ataque, al igual que Álvarez.
Cuatro tiros de esquina y con el último el gol de Zenteno. Golazo del gran capitán y en un estilo sin par. Cuatro minutos había transcurrido y el Rojo ya estaba ganando. El rojo que después perdió frecuencia y orientación dejando crecer al adversario. Ese descenso de intensidad le dio varios sofocones hasta la conclusión del primer periodo.
En el segundo volvió a ser el huracán rojo, demoledor y dispuesto a madrugarlo de nuevo al nada prolijo adversario. Jugada por la derecha, precioso centro de “Pochi” Chávez y preciosa la palomita de Gilbert Álvarez, justo cuando quería reaccionar el contrario, 51 minutos, 2-0. Delirio en las tribunas. El Rojo con marcador ideal para el partido de vuelta.
River Plate se fue al ataque porque había que marcar el descuento importante para la revancha, y vaya que tuvo dos magníficas oportunidades con Scocco, que no pudo convertir en situaciones muy favorables. En otra, tras un remate de Fernández, que obligó a una buena acción de Olivares.
Parecía que llegaba el descuento. Ya estaban Cardozo y Mancilla para darle aire al equipo aviador, esforzado por evitar el descuento de los visitantes. Hasta que se produjo la jugada del tercer gol, bien respaldado por ese jugar sin pelota de Serginho y el mortífero pase de Álvarez, lo que le permitió llegar a Machado con lo justo para sacar tremendo bombazo y marcar el tercero. Una joyita para guardarla en el alhajero de los recuerdos.
Finalmente, Wilstermann salió cantando del Capriles la canción de la esperanza y el sueño agigantado por los tres goles de diferencia, en ese camino a las semifinales. En Buenos Aires le toca jugársela como ya lo hizo en Belo Horizonte. Ahora respaldado no por un golcito, sino por tres que difícilmente podrá remontarlo River Plate. Pero hay 90 minutos más, en los que
Wilstermann tiene con que desesperarlo, descontrolarlo, con ese eficaz dibujo táctico que aplica cuando juega de visitante.
Los sueños se hacen realidad cuando hay orden, voluntad, sacrificio y perseverancia, es lo que refleja Wilstermann en la Copa Libertadores.
Por los triunfos de ayer y la estupenda victoria de anoche, como que sueña y sueña desde ahora por un glorioso 21 de septiembre. Por la hazaña de eliminar a River, respaldo en los tres goles y su buen pasar en la Copa. Qué lindo que está jugando el equipo de la casaca sangre para deleite de su feligresía.



























