Shell, la cuna de la halterofilia femenina ecuatoriana
La halterofilia ecuatoriana ha conquistado la gloria olímpica con una medalla de oro, otra de plata y un diploma, dos de ellos conseguidos por hermanas de una pequeña localidad amazónica que aspiran a llegar, en trío, a los Juegos de París con la más pequeña de su clan.
De unos 10.000 habitantes, la pequeña localidad de la provincia de Pastaza ha saltado a los titulares de mano de las hermanas Neisi Dajomes y Angie Palacios, que llevan apellidos distintos sólo por la urgencia de la primera, hace años, de conseguir un pasaporte para competir fuera del país mientras el padre se encontraba en el extranjero.
“¡Te queremos Neisi te queremos!”, “Mazazo olímpico”, “Viva Neisi”, repetían en Shell un grupo de vecinos tras conocer la medalla de oro que obtuvo en Tokio, la primera de una mujer ecuatoriana y la tercera del país tras las de 1996 en marcha de Jefferson Pérez y la de Richard Carapaz hace diez días en ciclismo.



























