El Trío Apolo patentiza su vigencia en concierto
El Trío Apolo festejó sus 19 años con un gran concierto retrospectivo ayer en la noche en el teatro Achá, frente a un público entregado que, a fuerza de aplausos, obligó a los músicos a volver tres veces al escenario después de que terminara el espectáculo.
Fue una celebración por todo lo alto y al estilo del Trío Apolo, con grandes amigos artistas que dieron realce y brillo a una noche mágica en el Achá, en la que el único punto negativo fue que terminó muy pronto. “Me quedé con ganas de ver y oír más”, decía una espectadora al momento de retirarse del teatro.
El concierto comenzó puntualmente, mientras la gente continuaba llegando a sus asientos, con Ariana Stambuck en el chelo, Eduardo Rodríguez en el violín y Emilio Aliss al piano.
Abrió fuego el chelo, siguió el piano y luego el violín para dar forma a una de las piezas más hermosas y difíciles de ejecutar: el trío de F. Mendelssohn, primer movimiento.
Del dramático movimiento de Mendelssohn, el Trío transportó a los espectadores a un cambio de ciclo natural, con el paso del invierno al verano porteño de Astor Piazzolla, una de las interpretaciones más aplaudidas de la noche.
Aliss se paró y dirigió unas palabras al público, primero a viva voz y luego de solicitar, con micrófono. Agradeció el cariño de la gente a lo largo de los 19 años de vida del Trío Apolo.
“Ustedes, con su apoyo nos dan fuerzas para llegar a los 20 años. Este concierto es como un trampolín para llevarnos al futuro”, sostuvo emocionado el pianista.
Música de películas
Vuelto Aliss a su sitio, el concierto continuó con música de películas.
El Trío interpretó “Un mundo imaginario”, de la película Aladino, con la participación coreográfica del elenco de Oscar Menchaca, Cuerpos Libres; después vino un clásico: “Los paraguas de Cherburgo” .
Del romántico pasaje y antes de cerrar el bloque fílmico musical, el trío interpretó “La la land”, con el acompañamiento del elenco de Menchaca, que arrancó nutridos aplausos de los concurrentes. Con la voz de Carolina Maldonado terminó el bloque con el tema “Over the Rainbow”.
Segunda parte
La fuerza de las zampoñas abrió la última parte del concierto, con la suite “El viento me está llamando”, título del primer disco del Trío Apolo.
La tristeza y la angustia que emana de “Alfonsina y el mar” se apoderaron por un momento del ambiente en el Achá, en la voz de Dominique Iriarte.
De nuevo el pico de la tensión subió con la música del oriente boliviano de protagonista, en la que el emblemático taquirari, “Sombrero de Saó” y el ballet de Edson Ontiveros , regresaron el calor y alegría a la velada musical.
Fiel a su apostolado de apoyar la música nacional, el Trío Apolo interpretó —acompañado en la voz por Estela Rivera— la cueca de Willy Claure “No le digas”.
La entrañable y profunda poesía de Matilde Casazola dijo presente al ritmo de los bailecitos “Fueguito” y “Tanto te amé”. El Trío y Zulma Yugar volvieron a lucirse con una interpretación que el público agradeció con un nutrido aplauso.
La morenada, tal vez uno de los ritmos más fuertes y populares de Bolivia, puso la clave de oro al concierto.
TESTIMONIOS
"Me ha gustado mucho, hace tiempo que no escuchaba y veía un espectáculo tan lindo. Lo que más me ha emocionado fue Piazzolla". Rafael Coca. Estudiante de piano
"Excelente, de antología para nuestro medio. Lo más saliente fue el desempeño de cada uno, fue perfecto. También la armonización y la coordinación musical". Palmira Cano. Directora Centro Cultural
"El concierto fue bueno, me gustó bastante un mundo ideal y la interpretación del violinista, la chelista y el pianista". Andrés Galindo. Estudiante de piano



























