“Marvel’s Runaways”, una serie sobre el poder de los adolescentes
“Ninguno de nuestros padres es quien creímos”, dice Nico, una adolescente gótica frente a cinco amigos: un nerd orgulloso, una militante feminista, una modelo harta de perfecciones, un deportista con mente de ingeniero y una chica con un extraño poder para sus 13 años: el optimismo.
Se estrenó por el canal Sony la última gran apuesta en serie para superhéroes adolescentes: “Marvel’s Runaways”. Ellos seis son fugitivos con causa y convicción. Y una noche descubren, con horror, las exitosas profesiones de sus padres: supervillanos, nucleados en “El Orgullo”, una sociedad secreta y sobrenatural.
Pero los seis adolescentes elegirán otra ética en acción. Se van a escapar en busca de sus propios superpoderes. Y deberán convivir sin odiarse: su fortaleza es su diversidad. “Marvel’s Runaways” se basa en una historieta de 2003, con una metáfora evidente pero efectiva. Los jóvenes no desean cargar con las frustraciones y maldades adultas. Su época les pide otro desafío: el poder real es la empatía. Los chicos lo saben.
Stephanie Savage y Josh Schwartz, los creadores de la serie, ya habían explorado estos tópicos en otras dos ficciones desde el mundo adolescente: “The OC” y “Gossip Girl”. Para “Marvel’s Runaways” eligieron el cómic original de Brian K. Vaughan, por su vigor actual. “La historia habla del empoderamiento de los jóvenes. Quisimos hablarles con sus propia voces. Eso es lo que valoran”, explica Savage desde Pasadena, California.
¿De qué manera entienden la diversidad los creadores de “Marvel’s Runaways”? La buscaron ya en el casting al sumar dos latinas: Ariela Barer es Gert Yorkes, feminista del movimiento Riot grrrl, en pos de la justicia social. Y Allegra Acosta es Molly Hernández, la más joven y de fuerza sobrehumana.
Luego están Rhenzy Feliz, como el nerd y estratega Alex Wilder; Virginia Gardner como la exmodelo Karolina Dean, que absorbe energía solar y se asume lesbiana; Gregg Sulkin es el exdeportista y rudo Chase Stein, con dominio de la telepatía y la tecnología, y el liderazgo recae en Lyrica Okano, quien, como sus padres, halla su poder en cómo manipular la magia.
Sus miedos, en pleno siglo XXI, serán sus enemigos. “Me gusta que los fans se puedan identificar, porque interpretamos a estos personajes, que tienen sus dosis de realidad”, describe Allegra Acosta.



















