Códices mexicanos
No pocos libros aztecas subsistentes fueron comisionados por españoles, como el conocido como Códice Mendoza, que fue ilustrado y escrito en 1535 a pedido del virrey, con la intensción de enviarlo al emperador Carlos V
Después de décadas de haber abandonado estas lecturas, recientemente volví a echar un vistazo sobre lo que se escribe de la civilización azteca. Es apasionante.
Los aztecas tenían libros, de los que subsiste cosa de medio millar. Escribían sobre una especie de papel primitivo, que blanqueaban. Con una larga tira de papel hacían un volumen, que doblaban como si fuese un acordeón, como vemos muchos prospectos. Empezaban leyendo una cara del papel plegado y luego seguían con la otra cara. La escritura consistía en combinaciones de pictogramas y de dibujos narrativos, que requerían que el lector conociese lo que se describía.
Algunos libros conservados fueron escritos antes de la conquista española en 1521, pero los más fueron obras posteriores, incluso tan tarde como al empezar el siguiente siglo. Los pictogramas y los dibujos de tradición azteca, fueron complementados con textos escritos en lengua nahua pero con letras latinas, o incluso en castellano y hasta en latín. No pocos de los libros, aunque siguiendo el formato azteca, fueron hechos con papel europeo.
Son obras que tratan de diversos temas; las hay históricas y sobre calendarios, festividades y dioses aztecas, e incluso sobre sus costumbres. Un libro por demás interesante es el conocido como Libellus de medicinalibus indorum herbis o Códice Badiano. Se trata de una obra ilustrada sobre plantas medicinales mexicanas. Su texto original fue en idioma nahua escrito con letras latinas, pero las copias que se conservan tienen el texto traducido al latín. En este caso tenemos un libro que encaja bien con los inicios de la ciencia sistemática moderna.
No pocos libros aztecas subsistentes fueron comisionados por españoles, como el conocido como Códice Mendoza, que fue ilustrado y escrito en 1535 a pedido del virrey don Antonio de Mendoza, con la intensión de enviarlo al emperador Carlos V.
A inicios del siglo XVII, esto es casi a 100 años de la conquista española, Fernando de Alva Cortés Ixtlilxóchitl escribió varias obras en el formato de los libros aztecas. Uno de estos libros, conocido como Codex Ixtlilxochitl, versa ni más ni menos que sobre las festividades y los rituales aztecas. Escribió una Relación histórica de la nación tulteca y una Historia chichimeca, sobre los orígenes míticos e históricos de los aztecas.
Cabe agregar que Ixtlilxóchitl murió en 1648, siendo octogenario. Por línea paterna, era descendientes de los reyes de Texcoco, en el valle de México, que fueran los más importantes aliados de los mexicas de la ciudad entonces conocida como México-Tenochtitlán. Completaba su principesca ascendencia siendo descendiente por líneas maternas tanto de los emperadores mexicas como del conquistador Hernán Cortés.
El autor es escritor.
Columnas de BERNARDO ELLEFSEN


















