Dos temas que exigen particular responsabilidad
Los coletazos del Gobierno a consecuencia del rechazo a la iniciativa gubernamental de modificar la Constitución Política del Estado son cada vez más peligrosos y antes que sea tarde es necesario advertir que hay temas que no deben ser afectados: la política marítima y la economía.
Como se ha insistido se tiene que realizar los mayores esfuerzos para evitar que la estrategia marítima diseñada por el Gobierno para recuperar una salida soberana al océano Pacífico ingrese en la agenda de la política interna. En líneas generales, se ha respetado esta posición; sin embargo, en las últimas semanas algunas importantes autoridades del Estado han caído en la tentación de utilizarlo tanto con expresiones falaces como que “Chile debe estar feliz” con el resultado de la consulta como, sobre todo, el ataque al expresidente Carlos Mesa, vocero de la estrategia mencionada por discrepancias de orden político. Por tanto, es pertinente reiterar la exhortación a no utilizar este tema como instrumento de política interna.
El otro tema es la economía. Moros y cristianos coinciden en que el desempeño del Ministro de Economía ha sido positivo, por cuanto ha garantizado la estabilidad económica, sin abandonar una política redistributiva sostenida. Sin embargo, la semana pasada advirtió que las estimaciones de crecimiento de este año podrían disminuir, lo que afectaría al pago del doble aguinaldo, debido a causas climatológicas. Pero, a los pocos días y en medio del bochornoso proceso de tratar de explicar lo inexplicable sobre un presunto caso de tráfico de influencias que involucra a una exenamorada del Presidente, la misma autoridad se retracto y dijo que la economía crecería de acuerdo a lo previsto.
Por donde se mire, conviene al país y al propio Gobierno no hacer malabarismos con estos tema y actuar con la máxima responsabilidad.


















