En el 83% de los hogares maltratan a los niños
La Paz | Efe
En el 83 por ciento de los hogares del país, los niños y adolescentes hasta los 20 años son o han sido maltratados física o psicológicamente, generalmente por uno o ambos progenitores, según un estudio dado a conocer ayer.
El informe, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), está basado en los resultados de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (Endsa) realizada en 2003.
De los más de 4,4 millones de menores de 20 años que había en Bolivia entonces, casi 1,2 millones habían sido vejados físicamente al menos una vez y 1,1 millones más habían sufrido algún maltrato psicológico en el hogar.
El estudio detalla que el 56 por ciento de las madres biológicas creen que sus hijos merecen castigos y, entre las razones para aplicarlos, citan en primer lugar la desobediencia, seguida de "renegar o hacer renegar", y llegar tarde.
Además, agrega que más del 75 por ciento de las madres han castigado físicamente en alguna ocasión a sus hijos e hijas, frente al 53 por ciento de los padres biológicos que lo han hecho.
En el acto de presentación del informe, el representante de Unicef en Bolivia, Jonathan Lewis, precisó que esa diferencia no es atribuible a que los padres tengan más reparo en maltratar a los niños, sino a que muchas veces no participan en la educación de sus hijos.
En cuanto a la escuela, el 55 por ciento de los profesores suelen ejercer prácticas violentas con sus alumnos.
Las chicas son castigadas normalmente con golpes en la mano (48 por ciento), mientras que la forma más frecuente de maltrato a los niños es el azote con un palo (45 por ciento).
El representante de Unicef alertó que la violencia contra la niñez es un problema que se ha generalizado en el país, porque los menores son maltratados en el campo y en la ciudad, en familias ricas y pobres, e incluso muchas veces por madres y padres que ni siquiera fueron castigados cuando eran niños.
"Los niños en Bolivia crecen muy deprisa y se convierten en adultos demasiado rápido", subrayó Lewis, quien recordó otras formas de maltrato, como la explotación sexual y laboral, que no fueron tenidas en cuenta en este estudio.
Asimismo, apuntó que el marco jurídico que protege los derechos de la infancia es bastante claro, pero todavía no ha tenido el impacto suficiente en Bolivia.


























