Cuidar el patrimonio natural, clave para la “Cochabamba verde”
Cochabamba necesita tomarse en enserio la gestión ambiental para preservar las áreas protegidas y espacios verdes para recuperar su vocación agrícola e identidad como una región que destaca por su biodiversidad.
Los atractivos naturales están en riesgo por el avasallamiento de tierras productivas, la deforestación, carencia de fondos para reducir el impacto del cambio climático y la falta de gestión de cuencas que permitan el aprovechamiento de fuentes de agua.
Esas son algunas de las conclusiones de los participantes del conversatorio digital “Cochabamba verde” realizado para analizar las amenazas y acciones a priorizar para la conservación de los atractivos naturales. La actividad fue organizada por Los Tiempos por el aniversario 210 del departamento.
Los panelistas fueron la activista ambiental y socióloga Rocío Estremadoiro; el exdirector del Parque Nacional Tunari, Carlos Espinoza, y la bióloga y docente universitaria, Jennifer Cahill.
Voluntad política
En la oportunidad, la activista Rocío Estremadoiro cuestionó la falta de gestión pública y acción de las autoridades nacionales, departamentales y municipales para hacer cumplir normas ambientales para la preservación del Parque Nacional Tunari o la Ley del Arbolado.
“Tenemos una gestión pública que es negligente con el medio ambiente, que no tiene capacidad de pensar en el bien común; eso no cambia. Así se modifiquen los colores políticos en la práctica parece que hacen lo mismo”, dijo.
La fundadora del colectivo “No a la Tala de los Árboles” mencionó que otro factor que agrava la contaminación es el comportamiento colectivo, en que la mayoría reclama pero son pocas las personas que participan en la defensa del medioambiente.
“Son los mismos ciudadanos los que avasallan con la basura, los que talan y convierten al río Rocha en un basurero”, afirmó.
Por otro lado, enfatizó que las autoridades contradicen sus discursos en favor del medioambiente, cuando defienden proyectos de cemento.
Mencionó como ejemplo el caso de la construcción de un Patinódromo cerca de la laguna de Coña Coña, donde la Alcaldía amenazó con procesos a los activistas del colectivo “No a la Tala de Árboles” por exigir que se respete la biodiversidad del espejo de agua.
Plan del Tunari
En tanto, el exdirector del Parque Tunari, Carlos Espinoza, enfatizó en comprender al pulmón ecológico como un territorio complejo en el que urge acelerar la implementación del plan de manejo, debido a que es la principal fuente de agua para el 90 por ciento de la región metropolitana.
Detalló que la reserva natural es relevante, porque alberga a 70 quebradas y ríos, 384 comunidades campesinas y 85 asentamientos urbanos, en su mayoría ilegales que inciden en el paisaje y el comportamiento del clima.
“El parque está prácticamente atrapado con un presupuesto no mayor a Bs 700.000 para su preservación que cubre el sueldo de ocho guardaparques”, aseveró.
Puntualizó que el avasallamiento y las quemas reducen las lluvias y la humedad aumentando el riesgo de deslaves como los de febrero de 2018 y 2020 en el río Taquiña, razón por la que se tiene que priorizar una gestión integral de cuencas.
Instó a discutir una agenda estratégica ambiental o socioambiental para poner en consideración de agrupaciones políticas ante la proximidad de las elecciones nacionales para conocer cuál es la visión que tienen.
Mientras que la bióloga Jennifer Cahill sostuvo que la contaminación es producto de la escasa cobertura vegetal y enfatizó que la solución es la creación de bosques urbanos que fomenten la biodiversidad.
“No necesariamente se deben hacer parques y plazuelas como nos gusta, sino bosques que tengan bastante vegetación”, subrayó.
La infraestructura de cemento está generando islas de calor en la ciudad y en la zona sur las áreas agrícolas están en riesgo de desaparecer.
LAS LAGUNAS REGULAN EL CLIMA
Las lagunas urbanas son importantes porque constituyen áreas de recreación y ayudan a la purificación del aire y amortiguar el efecto de las islas de calor, según la bióloga Jennifer Cahill.
Destacó la biodiversidad que albergan embalses como Alalay que cuenta con 184 especies de aves . Añadió la importancia de preservar espacios como la serranía de San Pedro.




























