Planta de urea, en fase de arranque; expertos dicen que pusieron parches
La planta de urea y amoniaco está en fase de arranque y el Gobierno prevé reactivarla en septiembre. Sin embargo, expertos que ven de cerca este proceso consideran que sólo se pusieron “parches” y que no hubo un verdadero proceso de revisión en más de 4 mil equipos de la planta.
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina, confirmó que la planta estaba en fase de arranque y que habrá un acto oficial el 14 de septiembre en ocasión de la efeméride cochabambina.
El presidente de YPFB, Wilson Zelaya, señaló que el proceso de reactivación está “en fase final de la parte de comisionado y arranque de la planta. En las próximas semanas tendremos excelentes noticias. Estamos a 99 por ciento de avance”.
Uno de los expertos indicó que de los 4 mil equipos de la planta, sólo se revisaron 500 y que no hay un diagnóstico completo, por lo que el arranque se puede caer.
“No se hicieron inspecciones y análisis a diferentes equipos, reactores convertidores de amoniaco y calderos. No sabemos cómo está la planta”, dijo el experto, que prefirió no identificarse por temor a represalias.
La fuente detalló que los dos calderos de producción de vapor 311 BA y 311 BB fueron reparados, pero no certificados por la Asociación Americana de Ingenieros Mecánicos o sus operadores certificados. “Cuando uno repara un equipo de presión tiene que hacerlo certificar y la entidad certificada pone un sello”, explicó. Cada caldero debe producir 60 toneladas de vapor por hora.
Además, reactores de alta y baja temperatura CO2, catalizadores del reactor primario, también debieron cambiarse, pero sólo fueron reparados. “No hay mantenimiento profundo, se les ha puesto curita, no hay un diagnóstico total de la planta. Los licenciantes de KBR y Toyo llegaron sólo a revisar sus equipos”.
El experto indicó que a pesar de ello se puede producir urea, pero la planta corre el riesgo de parar en cualquier momento y será necesario cambiar los equipos dañados, lo que afecta los contratos de exportación. “Se arranca, pero con parche”.
Otro de los conocedores indicó que parece un arranque inseguro porque todos los equipos debían ser revisados debido a que la humedad en Bulo Bulo acelera su oxidación. “Es una aventura lo que están haciendo. Son 1.400 equipos: motores, turbinas, cada uno debe tener un testeo. No se ha hecho eso. Van a ir saltando problemas”.
Molina, en tanto, declaró, en Unitel, que hay un daño económico de casi 500 millones de dólares, cifra de la que 200 millones corresponden a la gestión del presidente Luis Arce y 300 a la de Jeanine Áñez.
Se trajo personal extranjero
La administración de la planta de urea relegó a otras funciones a personal nacional capacitado en el manejo de la factoría y contrató a procedentes de Venezuela e India con altos salarios.
El Gobierno destinó más de 100 mil dólares para la capacitación de unos 30 funcionarios nacionales en el extranjero; en la actualidad, un mínimo personal continúa en la planta, el resto fue despedido o enviado a trabajar en lugares lejanos.
El Gobierno indicó que necesitaba la intervención de profesionales venezolanos, europeos, chinos y norteamericanos que ayuden en la refacción y el arranque de la planta.


























