Falta de señalización y delincuencia vuelven a cinco vías peligrosas
Las cruces y los altares, conocidos también como grutas y apachetas, son una muestra de que las vías se han convertido en un peligro en Cochabamba por la falta de señalización, educación vial y la delincuencia.
Las grutas se colocan para recordar a las personas que partieron al más allá y es una señal de muerte por accidente y que esta puede sorprenderle a uno en el momento que uno menos lo espera.
En Cochabamba, en las calles más transitadas existen decenas de cruces, tanto de personas adultas como de jóvenes y niños. Algunas fueron víctimas de accidentes de tránsito y otras de la delincuencia.
La gente sostiene que una cruz, donde falleció un ser querido, en este caso, en vía pública, es parte de la cultura boliviana.
Por ejemplo, en la avenida Ingavi, fue colocado un altar en memoria de Feliciano M., quien falleció el año 2008. En la misma vía se halla una gruta pequeña en memoria de Jimmy H., otrojoven de 25 años que, según algunos vecinos, murió a causa de un hecho de tránsito.
En esta ruta, existen más de 20 altares y los peatones señalaron a Los Tiempos que no existe una señalización adecuada, los conductores exceden la velocidad, y a causa de la irresponsabilidad de algunos choferes, muchas personas fueron arrolladas.
“Varias personas fueron atropelladas en esta avenida (Ingavi), lo que pasa es que no existen suficientes semáforos; además, por esta vía pasan muchos buses y camiones”, sostuvo Roberto, un vecino.
Asimismo, contó que hace años un joven fue asesinado en plena avenida. “Ya debe haber pasado unos 10 años, quizá más, pero un joven murió porque le dispararon con un arma de fuego, dijeron que fueron pandilleros”, añadió.
Mientras otra ciudadana indicó que son frecuentes los accidentes de tránsito. “En cualquier momento uno puede ser atropellado o víctima de un delincuente. Por ejemplo, el tiempo que yo trabajo en esta avenida, he victo varios accidentes”, añadió María, otra transeúnte.
Asimismo, las avenidas, Blanco Galindo, Petrolera, Villazón, Capitán Víctor Ustáriz y otras, con frecuencia, son escenarios de hechos de tránsito debido al alto tráfico vehicular.
En la av. Blanco Galindo, los accidentes, en su mayoría, son con saldos fatales.
La gente señala que la falta de uso de pasarelas, el exceso de velocidad y la existencia de locales de venta y expendio de bebidas alcohólicas, hacen de esta ruta que conecta la ciudad con los municipios del valle bajo, una de las más peligrosas.
Una muestra de ello, serían las decenas de altares existentes a lo largo de la avenida.
En junio de 2016, dos personas con discapacidad que hacían una vigilia junto a sus compañeros, fueron embestidos por un vehículo conducido por una persona en estado de ebriedad. Además de los dos fallecidos, cinco personas resultaron heridas.
Otra avenida peligrosa es la Petrolera, vía que conecta la ciudad con el valle alto. Ahí se encuentran las grutas que fueron colocadas en memoria de Emiliana C. y de su hijo Jhamil, ambos fallecieron en marzo de 2017.
Casos
El subdirector departamental de Tránsito, Luis Fernando Aragón, informó que los accidentes de tránsito que se suscitan particularmente en las avenidas, se debe a la imprudencia y negligencia de los conductores.
“Son varios los factores, pero el incumplimiento de las normas de tránsito es la principal causa”, sostuvo Aragón.
Recomendación
La dirección de tránsito recomendó a los conductores cumplir lo que señala el Código de Tránsito.
Por ejemplo, el Código de Tránsito establece que las velocidades máximas en el radio urbano de las ciudades y poblaciones son: “10 kilómetros por hora en las zonas escolares y militares. 20 kilómetros por hora en las calles donde la circulación de peatones y de vehículos es intensa”.
En las avenidas, la velocidad permitida es de 40 a 60 kilómetros, siempre y cuando, que existan condiciones de seguridad.
Las velocidades máximas en los caminos y carreteras son: En las carreteras asfaltadas es de 80 kilómetros por hora. Mientras que en los caminos y carreteras ripiadas o de tierra 70 kilómetros por hora.
Además, en las zonas urbanas se debe respetar el rojo del semáforo y el resto de la señalización.

























