El fetichismo por los objetos antiguos

Columna
LA ESPADA EN LA PALABRA
Publicado el 24/10/2025

Como muchas personas que sienten nostalgia por el pasado y un amor particular por la historia, soy una especie de fetichista de los objetos antiguos, los papeles viejos y las cosas que puedan tener algún valor patrimonial. Desde hace muchos años me dedico a “cazar” aquellos pequeños (y a veces no tan pequeños) objetos que pueden tener algún valor histórico o dar testimonio a los historiadores del futuro sobre algo de la época a la que pertenecieron.

Con algo de suerte, los objetos prevalecerán, mientras que nosotros moriremos y nuestro cuerpo, como dijo Kant al final de su Crítica de la razón práctica, “de nuevo ha de entregar la materia de la que fue hecho al planeta (un mero punto en el universo), una vez que durante cierto tiempo estuvo dotado de fuerza vital (sin saber cómo)”.

Creo que vale la pena hacerlo. Después de todo, en el huracán de acontecimientos más o menos triviales y más o menos baladíes —o hasta miserables— que leemos en las noticias o incluso presenciamos en nuestra vida cotidiana, nos damos cuenta de que lo que más vale es el arte, el pensamiento, la espiritualidad y el conocimiento de la historia. Con ellos, y no con las finanzas ni con la política, crecemos como seres humanos y entendemos mejor nuestra condición.

Son pocas las personas que aprecian ese tipo de objetos. Los amantes de lo antiguo (coleccionistas, anticuarios) siempre constituyeron pequeñas minorías, elites selectas, pequeños grupos que aprecian lo que hizo el ser humano en determinado tiempo, como un testimonio equivalente a un documento escrito, una carta o un libro viejo. Pasión por el conocimiento, nostalgia del pasado, sentimiento y apreciación estética se congregan en el espíritu de este tipo de personas.

Hace unos días, unos ladrones robaron joyas de un valor incalculable o directamente invaluables del Museo del Louvre. Abrieron una vitrina y extrajeron ocho piezas de joyería que pertenecieron a la monarquía francesa decimonónica: collares, broches, aretes y diademas, varios de ellos incrustados con diamantes o piedras preciosas. En su huida precipitada, perdieron dos de los objetos hurtados, incluyendo una corona que perteneció a la mujer de Napoleón III, que la Policía encontró luego en el mismo Louvre…

En la historia, casos como este del Louvre hubo muchos, pero también se perdieron objetos valiosos debido a otro tipo de eventos adversos para la cultura, como las terribles e irracionales guerras que arrasan con vidas y cosas a su paso. En la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, los bombardeos aliados destruyeron iglesias y los ejércitos nazi y Rojo arrasaron con innumerables objetos culturales y de arte.

Muchos fueron destruidos accidentalmente, pero otros, por esos impulsos malignos o irracionales del ser humano, lo fueron de manera deliberada. En lo que se conoce como “expolio nazi”, los alemanes, entre 1933 y 1945, saquearon o destruyeron alrededor de 600 mil piezas culturales, artísticas, históricas o patrimoniales.

Se recuperaron miles de obras y objetos perdidos, pero otros siguen estando perdidos. Y perderlos resulta doloroso para quienes aman el arte y la cultura.

Algo así de doloroso me pasó hace poco, cuando, después del traslado que supuso la venta de la casa sopocacheña de mis abuelos paternos, se me perdió un mapa grande —y ya de varias décadas de antigüedad— de Bolivia. Lo compró mi papá a principios de los 80, en los años de la hiperinflación, y lo colgó en una de las paredes del estudio de mi abuelo Edgar, al lado de su máquina de escribir.

El mapa, que era político e hidrográfico, estuvo allí durante décadas enteras recibiendo los rayos del sol vespertino, hasta que se perdió en el traslado, luego de que rescatáramos algunos objetos como fotografías, discos de vinilo, libros viejos y papeles, armas de fuego o una chapa antigua y oxidada que fue de la casa de finca de mis bisabuelos.

Hace unos días estuve en algunas minas de Simón Patiño, en Machacamarca y en Uncía, pero antes, en la mansión del Rey del Estaño de la calle Soria Galvarro de la ciudad de Oruro. Ahí el guía nos exhortó al grupo de turistas a preservar los objetos que se van empolvando y envejeciendo en nuestras casas y en las de nuestros abuelos. No ser ingratos con aquellos tesoros que pasan desapercibidos para la mayoría es un signo de elevación de espíritu y compromiso con el pasado histórico.

El autor es politólogo y comunicador social

Columnas de IGNACIO VERA DE RADA

08/05/2026
En lo que va de este 2026, me dediqué a releer grandes clásicos. Volver nuevamente a aquellas obras que en algún momento de la vida me llevaron al mundo...
24/04/2026
En los últimos años, particularmente desde la pandemia de COVID-19, la vida humana se digitalizó mucho, el periodismo migró con más fuerza al mundo virtual y...
17/04/2026
Últimamente, se percibe en redes una cantidad significativa de psicólogos que crean contenido y ofrecen sus servicios, y están vinculados con las ideas de la...
10/04/2026
Es ingenuo pensar que hoy un niño pueda educarse, entretenerse o comunicarse sin un dispositivo electrónico en mano. De hecho, carecer de uno puede señalarlo...
27/03/2026
Quienes amamos la “ciudad maravilla” de Bolivia y sentimos su mística, no podemos no recrear en nuestra mente el sonido de los cascos de los caballos...

Más en Puntos de Vista

LUZ POLÍTICA
EDGAR FERNANDO FLORES PÉREZ
08/05/2026
LA ESPADA EN LA PALABRA
IGNACIO VERA DE RADA
08/05/2026
Ángel Velasco Barron/Ing. agrónomo
08/05/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
07/05/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
07/05/2026
En Portada
“No estoy en huida, no estoy en escapada, no estoy en ninguna situación de esa. Soy una persona muy seria y profesional y siempre he estado asistiendo en...
Yussef Akly, quien fungió como Presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en los primeros meses del Gobierno de Rodrigo Paz y es uno de...

El presidente del Estado, Rodrigo Paz, en un acto en el que se le entregó el título Honoris Causa de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), afirmó que "ya...
Al menos tres efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) resultaron heridos luego de sufrir una emboscada y una serie de ataques después de...
El presidente Rodrigo Paz cumple este 8 de mayo seis meses de gestión. El analista político Marco Fuentes realizó una evaluación de este periodo y sostuvo que...
El Gobierno confirmó ayer la realización del encuentro entre gobernadores, alcaldes y representantes de instituciones con el objetivo de sentar las bases de “...

Actualidad
El Concejo Municipal de Cochabamba lanzó la convocatoria para la Distinción “Heroínas de la Coronilla – Orden Madre...
La tregua también incluye un intercambio de 1.000 de prisioneros de cada bando, precisó el presidente de Estados Unidos.
La conocida consejera espiritual y conductora de varios programas relacionados con la enseñanza metafísica, Samara...
Es en apoyo a las protestas encabezadas por la Central Obrera Boliviana que exige, entre otras demandas, un aumento...

Deportes
La campaña de Bolívar con Vladimir Soria como director técnico interino va “viento en popa”, pues en cuatro partidos...
El presidente del club Wilstermann, Omar Mustafá, aseguró ayer que no renunciará a su cargo y que ahora aplicará el...
Bolívar empató con el venezolano Deportivo La Guaira 1-1 ayer en Caracas. Lo hizo sobre el final y con fortuna, por lo...
El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) falló ayer en contra del Club Jorge Wilstermann, por lo que su futuro es crítico...


Doble Click
La agenda nacional se desarrolla este mes, arrancará el 16 en La Paz, El Alto, Tarija y Santa Cruz de la Sierra. En...
El programa de la primera temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica Municipal Cochabamba estará centrada en...
La artista barranquillera Shakira fue anunciada como la intérprete de la canción oficial del Mundial 2026, torneo que...
La cantante galesa Bonnie Tyler, de 74 años, se está recuperando tras someterse a una intervención quirúrgica de...